La causa penal contra Saab se centra en la creación de empresas fachada usadas presuntamente para blanquear dinero desviado de contratos oficiales del régimen venezolano, en un esquema que habría incluido falsificación de documentos ante autoridades de EE. UU. El expediente no es nuevo: Saab ya había estado detenido tres años en territorio estadounidense por los mismos hechos, antes de que un canje de prisioneros entre el gobierno de Maduro y la administración del entonces presidente Joe Biden le permitiera regresar a Venezuela en 2023.
El giro llegó a comienzos de este año. Tras la captura del propio Maduro por fuerzas especiales de Estados Unidos el 3 de enero de 2026, la situación de Saab cambió de manera abrupta. A finales de 2024, el gobernante lo había nombrado ministro para la Industria y Producción Nacional, cargo desde el cual, según el material, había ordenado el envío de un buque petrolero que finalmente fue frenado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en medio de presiones de Washington.
Rodríguez destituyó a Saab de esa cartera el 16 de enero, después de fusionarla con el Ministerio de Comercio Nacional. Poco después, agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), con asistencia del FBI, ejecutaron en Caracas la operación que terminó con su recaptura y posterior extradición hacia Estados Unidos, donde retomó el expediente judicial interrumpido tres años atrás por el canje.
En el mismo operativo cayó Raúl Gorrín, propietario de la cadena Globovisión y figura vinculada al negocio petrolero venezolano. Gorrín enfrenta desde octubre de 2024 una acusación de un jurado en Estados Unidos por el lavado de US$1,2 millones presuntamente obtenidos de forma corrupta de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), a cambio de sobornos a funcionarios del país vecino.
El caso Saab ha tenido ramificaciones fuera del continente americano. La justicia italiana ya le impuso una condena superior a un año de prisión por lavado de dinero, un antecedente que se suma al proceso que se resolvería este martes en Miami. El colombiano llegó a Venezuela en 2023 gracias al mismo intercambio de prisioneros que ahora, con Maduro capturado, ha quedado revertido en su expediente.
De confirmarse la declaración de culpabilidad este martes en la corte federal de Florida, quedaría cerrado uno de los capítulos judiciales más seguidos de la relación entre Washington y el chavismo, sobre la misma causa penal que se interrumpió durante tres años por el canje.

