|
PortadaColombiaDeportesEconomía
MERCADOS CO
Cargando cotizaciones…
Última hora
  1. Copiloto atacó al piloto en vuelo de Flydubai entre Dubái y Tel Aviv con 174 a bordo
  2. Cartagena abre el Complejo Deportivo Nuevo Chambacú con una inversión de $68.000 millones
  3. Gobierno evalúa si los drones Reaper de EE. UU. deben pasar por el Congreso

Un despido por bañar perros callejeros en México deriva en un boicot y un cambio de dueños

El despachador, señalado por usar agua del establecimiento en su hora de descanso para asear animales, habría rechazado después la oferta de reincorporación de la nueva administración.

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

Un despachador de una estación de servicio en México habría sido despedido tras usar su hora de descanso para bañar y alimentar a perros callejeros que frecuentaban el lugar, según circuló esta semana en redes sociales. La gerencia de entonces habría justificado la decisión por un supuesto uso indebido del agua del negocio. La difusión del caso, este 22 de julio de 2026, derivó en un llamado ciudadano al boicot contra la gasolinera y, según lo reportado, en un cambio en su administración.

El episodio, ocurrido en una estación de combustible mexicana cuya ubicación exacta no consta en los relatos difundidos, se conoció a través de un video que circuló en plataformas digitales y acumuló miles de reproducciones en cuestión de horas. En las imágenes se observaría al trabajador aseando a varios perros en situación de calle, animales a los que, según los testimonios recogidos, solía alimentar y dar agua de manera habitual durante sus turnos.

La gerencia de ese momento habría interpretado la conducta como una falta laboral, al considerar que el empleado hizo uso de recursos de la empresa —específicamente el agua— para fines ajenos a la operación del negocio. Bajo ese argumento se habría producido el despido. En el marco de la legislación laboral mexicana, una terminación de contrato exige justificación documentada por parte del empleador para no ser calificada como injustificada ante las autoridades laborales de ese país.

La reacción no se limitó al ámbito digital. Una vez conocida la noticia, distintos usuarios impulsaron un llamado a boicotear el establecimiento, es decir, a dejar de comprar combustible allí como forma de presión pública. Este tipo de movilización, cada vez más frecuente desde la masificación de las redes sociales, ha demostrado capacidad de afectar los ingresos de pequeños y medianos negocios en pocos días.

La presión habría escalado hasta un punto en que la administración no logró sostenerse comercialmente, lo que condujo a un cambio en la propiedad o dirección del establecimiento, según lo reportado. No hay precisión pública sobre si se trató de una venta del negocio, un cambio de franquicia o una sustitución de gerentes.

Con la llegada de la nueva administración, la empresa habría intentado enmendar la decisión original. Los nuevos responsables se habrían puesto en contacto con el joven despachador para ofrecerle su antiguo puesto, en un gesto orientado a responder a la presión social y recomponer la imagen del negocio ante la comunidad. El trabajador, que para entonces ya contaba con una nueva oportunidad laboral en otro sector gracias a la visibilidad de su caso, habría rechazado la propuesta de reincorporación, cerrando así el episodio sin regresar a su antiguo empleo.

El marco laboral en juego

En el plano laboral mexicano, la Ley Federal del Trabajo establece que un despido debe fundamentarse en causales expresamente contempladas en la norma y que corresponde al empleador probar la justa causa ante la autoridad competente en caso de controversia. Si el trabajador estima que la decisión fue injustificada, puede acudir a los tribunales laborales para solicitar la reinstalación o una indemnización.

El procedimiento tiene un equivalente en el ordenamiento colombiano, donde el trabajador puede promover una acción de reintegro o una demanda por despido sin justa causa que resuelven los jueces laborales. La Corte Constitucional ha fijado en distintas sentencias el principio de estabilidad laboral reforzada y ha exigido a los empleadores motivar de manera objetiva cualquier terminación de contrato que pueda entenderse como represalia frente a conductas legítimas del trabajador.

El boicot digital como herramienta de presión sobre empresas cuenta con antecedentes en la región. Desde hace más de una década, campañas iniciadas en redes sociales han forzado a cadenas de comercio y servicios a revertir decisiones internas, en episodios que evidencian el peso creciente de la opinión pública digital sobre la reputación corporativa.

El caso, protagonizado por una empresa privada mexicana sin relación con instituciones colombianas, ha circulado también entre usuarios en Colombia, donde historias similares de despidos vinculados al cuidado de animales callejeros han alimentado debates recurrentes sobre los límites entre las políticas internas de las empresas y los gestos de solidaridad individual de sus empleados.

Hasta el momento no constan pronunciamientos oficiales de autoridades laborales mexicanas sobre el caso, ni registro público de una demanda formal presentada por el extrabajador. Tampoco se ha identificado con nombre propio a la empresa ni a los responsables de la decisión original, lo que limita la posibilidad de contrastar las versiones de las partes implicadas.

El episodio se suma a una serie de casos virales en los que la reacción ciudadana en internet ha precedido o sustituido a los mecanismos formales de resolución de conflictos laborales, un patrón que plantea interrogantes sobre el papel de las plataformas digitales frente a las instancias encargadas en cada país de dirimir estas disputas por las vías legales: los tribunales laborales en México y los jueces laborales en Colombia.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Investigación →Copiloto atacó al piloto en vuelo de Flydubai entre Dubái y Tel Aviv con 174 a bordo
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo