"Lo que más creció en las exportaciones de Colombia se llaman camiones, carros, buses eléctricos exportados, hechos en Colombia", sostuvo el mandatario ante el pleno del Congreso, en un discurso que destacaba los resultados económicos de su gobierno, cuyo mandato constitucional concluye en agosto de 2026.
La revisión de las cifras de comercio exterior arroja un panorama diferente al descrito por el presidente. En 2024 se exportó un único bus eléctrico con destino a México, por US$474.345. En 2025 se registró el envío de otro bus eléctrico hacia Perú, por US$195.988,5, lo que representó una caída del 58,7% en el valor exportado entre ambos años. A corte de mayo de 2026 no aparecen registros de exportaciones de vehículos eléctricos colombianos, según los datos de Analdex.
Las dos operaciones identificadas corresponden a una sola empresa: Busscar de Colombia, firma con sede en Pereira (Risaralda), que en 2016 realizó el primer envío de un bus eléctrico de doble piso fabricado en el país. Se trata, según esos datos, del único actor industrial colombiano con exportaciones efectivas de vehículos eléctricos en los últimos años, lejos de configurar el crecimiento sostenido que describió el jefe de Estado.
Dos buses vendidos y una sola empresa exportadora
Roberto Gálvez Montealegre, presidente de Busscar, precisó a EL COLOMBIANO que la compañía exportó en 2024 un bus eléctrico a México y que, para 2026, ya concretó negocios para enviar seis buses articulados de 18 metros y cuatro buses padrón de 12 metros. De ese pedido, la empresa tiene listos para despacho cuatro articulados y dos padrones, operaciones que todavía no se reflejan en las estadísticas de comercio exterior consultadas.
El directivo reclamó al Gobierno nacional una política industrial de largo aliento. "Si no hay política del gobierno con visión de futuro, las posibilidades son mínimas para competir con la industria extranjera. Los gobiernos colombianos han desestimado gravemente la capacidad de la industria carrocera nacional para innovar, generar empleo de calidad y crecer", señaló Gálvez, en una crítica que apunta a los distintos gobiernos y no solo a la administración actual.
Rodrigo Ángel, director técnico de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), aseguró que actualmente no existe ensamblaje de vehículos eléctricos ni híbridos en el país. La afirmación contrasta con la idea de un país que ensambla y exporta este tipo de vehículos planteada en el discurso presidencial.
Los decretos que buscan incentivar esta industria fueron expedidos apenas en mayo y junio de 2026, según Andemos, por lo que resulta prematuro hablar de resultados concretos en plantas de ensamblaje o en cifras de exportación. "Todavía eso está incipiente y todavía falta ver qué empresas quieren acudir a estos programas y eventualmente poder empezar a hacer este tipo" de desarrollos, explicó Ángel, matizando cualquier expectativa de corto plazo sobre una cadena productiva local de electromovilidad.
Un sector con ensamblaje convencional y sin cadena eléctrica
El sector automotor colombiano ha buscado durante décadas atraer inversión para el ensamblaje de vehículos, con antecedentes que se remontan a las plantas de automóviles convencionales instaladas desde los años setenta, en ciudades como Bogotá y Envigado. La transición hacia la electromovilidad, sin embargo, ha avanzado con mayor rapidez en la importación de vehículos terminados —buena parte procedentes de China— que en el desarrollo de una industria local de fabricación o ensamblaje.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publica de forma periódica los balances de comercio exterior, con el detalle de exportaciones por partida arancelaria y país de destino, información que permite contrastar las afirmaciones gubernamentales con el comportamiento efectivo de las ventas externas. La instalación de una nueva legislatura es, por tradición institucional, la ocasión en que el presidente rinde cuentas de su gestión ante el Congreso.
La Casa de Nariño no se ha pronunciado sobre las cifras específicas de exportación de vehículos eléctricos citadas por el presidente en su discurso, ni ha aportado fuentes adicionales que respalden la afirmación sobre el crecimiento de este rubro dentro de las exportaciones de equipos de transporte. La discusión sobre la precisión de los datos que el mandatario expone en sus intervenciones ante el Legislativo ha sido motivo recurrente de debates de control político.
De cara a los próximos meses, los gremios prevén que los decretos expedidos en mayo y junio de 2026 empiecen a traducirse en solicitudes concretas de empresas interesadas en acogerse a los incentivos para ensamblaje local, un proceso que, según los propios voceros del sector, tomará tiempo antes de reflejarse en cifras de producción o exportación. El estado real de la industria de vehículos eléctricos en Colombia seguirá presente en los debates de control político de la legislatura que arrancó este mes.
