Dos integrantes de la agrupación llegaron en horas de la mañana procedentes de Estados Unidos, mientras los cinco restantes desembarcaron horas más tarde en un vuelo chárter, según los reportes entregados desde El Dorado. Desde allí se trasladaron en un bus privado hacia su hospedaje en el sector de Chapinero, al norte de la ciudad.
El montaje técnico diseñado para la presentación en el estadio destaca por su complejidad: según información de la producción del evento, la infraestructura supera las 164 toneladas en equipos de sonido, luces y pantallas. El escenario tiene formato de 360 grados con cuatro pasarelas distribuidas para optimizar la visibilidad desde todos los sectores del estadio, con pantallas interactivas y efectos pirotécnicos autorizados que integran tributos a la iconografía coreana.
Las autoridades distritales y la empresa promotora reiteraron las pautas de ingreso para la jornada del viernes: la apertura de puertas quedó fijada para las 4:00 p. m. y se pidió expresamente a los asistentes abstenerse de acampar en las inmediaciones del estadio antes de los horarios oficiales, con el fin de preservar el orden en la zona residencial y comercial aledaña.
A diferencia de las aglomeraciones habituales ante la llegada de artistas de convocatoria masiva, la estancia de la banda en Bogotá ha estado marcada por una directriz impulsada por sus propios seguidores. Los clubes de fans en Colombia promovieron campañas en redes sociales pidiendo respetar la privacidad y el descanso de los integrantes, tanto en el aeropuerto como en los alrededores del hotel.
La presencia del grupo impulsó además intervenciones temáticas en distintos puntos de la ciudad. Fachadas de edificios emblemáticos, estaciones del sistema TransMilenio y el cerro de Monserrate adoptaron iluminación morada, color representativo de la agrupación, mientras una tienda de experiencias pop-up se instaló en una casona de Chapinero para la exhibición de discos, indumentaria y material oficial.
La visita genera un flujo considerable de viajeros nacionales e internacionales que dinamiza la ocupación hotelera y el sector gastronómico de la capital, en un fenómeno que se suma a la nutrida agenda cultural de Bogotá en estas semanas, que incluye la programación confirmada de Rock al Parque en su edición 30.
Fuentes locales señalan que la Alcaldía Mayor de Bogotá prevé un reconocimiento institucional a la agrupación en el marco del evento, en atención al rol cultural y a la magnitud de la movilización juvenil que representa este fenómeno musical de alcance global. Los conciertos en El Campín arrancan este viernes con la apertura de puertas fijada para las 4:00 p. m.
