El anuncio del paro armado por parte de las ACSN estuvo acompañado de bloqueos y quema de vehículos en la Troncal del Caribe, en varios puntos del Magdalena. Las autoridades activaron un dispositivo especial para garantizar la movilidad y la seguridad de los habitantes de la zona mientras la Fuerza Pública mantenía las operaciones contra la estructura.
En el operativo también fueron incautados diez fusiles —entre ellos un Barrett calibre.50—, dos lanzagranadas, dos pistolas y ocho granadas de 40 milímetros, según el balance entregado por el Gobierno. La operación forma parte de una ofensiva que se profundizó a finales de agosto, cuando el Ejecutivo decidió terminar el espacio de conversación sociojurídica que mantenía con las ACSN y otros grupos criminales, decisión que reactivó las órdenes de captura contra integrantes de la organización, entre ellos el propio ‘Cholo’.
De La Espriella anunció que viajaría a Santa Marta para encabezar el consejo extraordinario de seguridad junto a las autoridades locales y la Fuerza Pública, con el objetivo de revisar la situación de orden público en la Sierra Nevada y el Magdalena. En un mensaje directo, el presidente advirtió que los actores delictivos que no se sometan al imperio de la ley terminarán muertos y “en bolsas”.
"No voy a permitir que ninguna estructura criminal someta a los ciudadanos mediante amenazas y terror", dijo el presidente Abelardo De La Espriella.
El mandatario puso además nombre al siguiente objetivo de las autoridades dentro de la organización criminal.
"Sigues tú, Pinocho", dijo el presidente al referirse a Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’, señalado como otro de los principales cabecillas de las ACSN que todavía está con vida.
Ofensiva reactivada a finales de agosto
Tras la reactivación de las órdenes de captura, la Fuerza Pública detuvo a Adolfo José Granados Latorre, alias ‘Daniel’ o ‘Fe Fe’, señalado como integrante del componente financiero de las ACSN y vinculado por las autoridades con actividades de extorsión y desplazamiento. El golpe de mayor alcance de esa ofensiva llegó el 4 de septiembre, cuando en la operación Centinela murió Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, identificado por el Gobierno como uno de los principales cabecillas de la estructura.
La caída de ‘Bendito Menor’ no significó el fin de las ACSN: ‘Cholo’ pasó a ocupar un lugar más visible dentro de la organización hasta convertirse en uno de los principales objetivos de la Fuerza Pública. El uso de paros armados como instrumento de presión no es nuevo en el Caribe y el noroccidente del país: el Clan del Golfo decretó en mayo de 2022 un paro armado de cuatro días tras la extradición de su jefe alias ‘Otoniel’ a EE. UU., con bloqueos y quema de vehículos en varios departamentos.
La disputa entre el Gobierno y esta estructura, que se suma a otros golpes recientes al crimen organizado como la captura de cinco hombres en Turbo con más de cuatro toneladas de cocaína, sigue abierta. La Fuerza Pública mantiene las operaciones en la zona mientras las autoridades locales buscan evitar que el anuncio del paro armado afecte de nuevo la movilidad, el comercio y la seguridad de los habitantes del Magdalena.
