El depósito, escondido en un recipiente plástico, contenía además dos equipos de radio con sus respectivos cargadores, 200 metros de cable dúplex y dos rollos adicionales de cable empleados para la activación de los explosivos, según el reporte del Ejército Nacional. Una vez ubicado el material, integrantes del equipo de Explosivos y Demoliciones (EOD) aseguraron el perímetro y adelantaron los procedimientos de reconocimiento, inspección y destrucción controlada de los artefactos.
El Ejército Nacional recordó en su comunicado que el empleo de estos dispositivos está prohibido por el derecho internacional humanitario debido a su carácter indiscriminado y a los efectos que pueden prolongarse mucho después de que cesen las confrontaciones armadas.
"Estos artefactos representan una amenaza que puede permanecer activa durante largos periodos y afectar a las comunidades incluso después de finalizadas las confrontaciones", señaló el Ejército Nacional en un comunicado.
La institución castrense rechazó "categóricamente" el uso de este tipo de dispositivos por parte de los grupos armados ilegales y aseguró que continuará desarrollando operaciones militares orientadas a prevenir hechos que afecten la integridad de la población civil y a contrarrestar las acciones de las estructuras que, según la institución, buscan generar zozobra y alterar la seguridad en las zonas rurales del país.
Desde el Ministerio de Defensa se resaltó la destrucción de las 13 minas antipersonal y el trabajo de los equipos especializados que ejecutaron la destrucción controlada para evitar que los artefactos terminaran siendo utilizados contra la población civil o contra integrantes de la Fuerza Pública desplegados en la región.
"Seguimos trabajando por la seguridad de la Patria Milagro y enfrentando a los grupos criminales que buscan sembrar miedo y terror en cada rincón del país", señalaron desde el Ministerio de Defensa.
Mónoga, corredor fronterizo con Venezuela
Labateca y Toledo forman parte de la subregión del Norte de Santander fronterizo que, desde hace más de tres décadas, ha sido escenario de disputa entre estructuras del ELN, disidencias de las antiguas FARC y otros grupos armados por el control de corredores hacia Venezuela usados para el tráfico de armas, combustible y narcóticos. La comisión Martha Cecilia Pabón, señalada como responsable del depósito, opera en esa zona dentro de la estructura de bloques del ELN, que mantiene presencia en el oriente colombiano pese a los procesos de negociación abiertos en distintos gobiernos.
El uso de minas antipersonal por parte de grupos armados ilegales ha dejado a Colombia entre los países más afectados del mundo por este tipo de artefactos, según los registros históricos de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz sobre acción contra minas, que documenta víctimas civiles y militares desde la década de 1990, con especial concentración en Antioquia, Meta, Nariño y Norte de Santander.
La firma del Acuerdo de Paz de 2016 entre el Estado colombiano y las entonces FARC contempló el desminado humanitario como uno de sus componentes, pero el ELN no hizo parte de ese proceso y mantiene disputas territoriales activas en el Catatumbo y la frontera oriental, donde la instalación de artefactos explosivos improvisados ha seguido reportándose en los años posteriores.
El hallazgo de la vereda Mónoga se enmarca en un momento en el que el Gobierno nacional mantiene mesas de diálogo abiertas con algunas de estas organizaciones mientras las Fuerzas Militares continúan ejecutando operaciones de inteligencia y control territorial en zonas de presencia histórica de grupos armados ilegales.
La destrucción controlada de este tipo de artefactos es un procedimiento reiterado por el Ejército Nacional en departamentos con economías ilícitas y control armado disputado, como parte de la estrategia militar orientada a reducir el riesgo para las comunidades rurales que habitan corredores estratégicos hacia la frontera venezolana. La tensión en esa línea limítrofe se ha mantenido en el foco político tras episodios como el reportado en un documento filtrado sobre movimientos migratorios del régimen venezolano.
Según el reporte difundido este sábado, los explosivos localizados en el recipiente plástico fueron destruidos de manera controlada por el equipo EOD tras asegurar el área, evitando que quedaran activos en una zona habitada por comunidades rurales.
