El episodio que originó el proceso ocurrió hace más de siete semanas en las calles del barrio Vivisol, uno de los sectores de Girardot. Según la reconstrucción de las autoridades, alias Melissa persiguió a dos personas mientras disparaba de forma indiscriminada. Ambas víctimas sobrevivieron al ataque, circunstancia que llevó a la Fiscalía a imputar homicidio en grado de tentativa, además de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego.
Las autoridades sostienen que el atentado quedó registrado en cámaras de seguridad del sector, material que —de acuerdo con la Policía de Cundinamarca— resultó determinante para reconstruir la cronología y ubicar a la señalada en el lugar exacto del ataque, arma en mano. Esas grabaciones, sumadas a declaraciones de testigos y otros elementos materiales de prueba, integraron el expediente que sustentó la solicitud de la orden judicial de captura.
La organización a la que estaría vinculada la capturada, conocida como Solo Valle, tendría injerencia, según la versión policial, en varios sectores del municipio, entre ellos los barrios Valle del Sol, Corazón de Cundinamarca y Ciudad Montes. Girardot, sobre el río Magdalena en el límite con el Tolima, ha sido escenario en los últimos años de disputas territoriales entre estructuras dedicadas a la extorsión y el microtráfico, patrón que se repite en otros municipios intermedios de Cundinamarca con alta movilidad poblacional.
"En Girardot, la Policía de Cundinamarca capturó en las últimas horas a alias Melissa; la detenida estaría vinculada con la estructura delincuencial Solo Valle, organización que tiene injerencia en varios sectores del Girardot", señaló el coronel Miguel Ángel Díaz Llanos, comandante del Departamento de Policía Cundinamarca. La institución precisó que la operación fue resultado del trabajo articulado entre la Seccional de Investigación Criminal (Sijín), la Seccional de Inteligencia Policial y la Fiscalía General de la Nación.
De la aprehensión a la audiencia de garantías
Tras la captura, alias Melissa fue puesta a disposición de un juez de control de garantías, la autoridad competente para definir, en las primeras horas tras una aprehensión, si existe mérito para formular imputación y si procede una medida de aseguramiento mientras avanza la investigación. La figura, incorporada al sistema penal acusatorio colombiano con la reforma que introdujo la Ley 906 de 2004, separó las funciones de investigación de la Fiscalía del control judicial de las garantías del procesado. En esa audiencia, el ente acusador expuso los elementos materiales probatorios recaudados, incluidos los registros audiovisuales del atentado.
Durante la diligencia, la Fiscalía General de la Nación advirtió que la mujer contaría con un prontuario criminal amplio pese a su corta edad, circunstancia que —según la entidad— la ubicaría como la sicaria más joven identificada hasta ahora dentro de la estructura Solo Valle. Ese elemento, de sostenerse en el desarrollo del proceso, puede ser tenido en cuenta por el ente acusador al momento de argumentar la gravedad de la conducta y el eventual riesgo de reincidencia.
El proceso se encuentra en la fase inicial, posterior a la imputación de cargos, en la que la defensa puede allanarse a los cargos —lo que abre rebajas punitivas— o continuar el trámite ordinario, que contempla una eventual etapa de juicio oral ante un juez penal del circuito si la Fiscalía decide acusar formalmente. Hasta el momento no se ha conocido la posición de la defensa de la procesada, que conserva la presunción de inocencia mientras no exista sentencia en firme.
El sicariato ligado a estructuras urbanas de crimen organizado no es un fenómeno nuevo en Colombia. En las décadas de 1980 y 1990, Medellín se convirtió en el epicentro de las oficinas de cobro al servicio del narcotráfico, un modelo de subcontratación de la violencia que las autoridades han rastreado luego en su expansión hacia ciudades intermedias. La captura en Girardot se inscribe en los esfuerzos por judicializar esa modalidad delictiva en municipios sobre las rutas de comercio ilegal de estupefacientes hacia el centro del país.
La Policía no ha informado si la captura de alias Melissa hace parte de una operación más amplia contra el resto de la estructura Solo Valle ni si existen otras órdenes de captura pendientes contra presuntos integrantes de la organización. La Fiscalía tampoco ha revelado el radicado de la causa ni la fecha prevista para nuevas audiencias, información que suele conocerse en etapas posteriores del trámite.
El caso quedará sujeto al calendario que fije el despacho judicial correspondiente, que deberá definir los términos para que la Fiscalía complete la investigación y decida si presenta escrito de acusación. La ley procesal penal establece plazos máximos para el paso de la imputación a la acusación, aunque pueden extenderse según la complejidad del caso y el número de delitos investigados. El siguiente hito será la definición de la situación jurídica de la procesada y la eventual audiencia de acusación.
