Hilario López advirtió que el entorno digital, lejos de ser un espacio neutral para la diversidad lingüística, opera como un filtro que invisibiliza a las lenguas originarias del país. Su denuncia apunta a que plataformas, buscadores y sistemas de inteligencia artificial priorizan el español y el inglés, y dejan fuera contenidos, interfaces y modelos de procesamiento de lenguaje en mixteco, náhuatl, maya, zapoteco y las demás lenguas que reconoce la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas.
La intervención se dio en una sesión en San Lázaro dedicada a escuchar voces de la sociedad civil sobre identidad y derechos culturales, un formato que la Cámara utiliza de forma periódica para que ciudadanos sin curul expongan directamente ante el pleno o ante comisiones sus demandas legislativas.
México reconoce 68 agrupaciones lingüísticas y 364 variantes dialectales, de acuerdo con el catálogo del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), organismo encargado de promover su uso y preservación desde su creación en 2003. La legislación vigente, sin embargo, no contempla de manera expresa obligaciones para plataformas digitales o desarrolladores de inteligencia artificial en materia de inclusión lingüística, vacío que el ciudadano mixteco pidió corregir.
El planteamiento se suma a una preocupación documentada por organismos como la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (hoy Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas), que ha señalado en distintos momentos el riesgo de desaparición de varias lenguas originarias ante la disminución de hablantes jóvenes y la migración hacia zonas urbanas donde predomina el español.
El reclamo ante los diputados no se limitó a la conservación cultural: también colocó el eje en la discriminación que enfrentan los hablantes de lenguas indígenas en espacios públicos, educativos y laborales, un fenómeno que encuestas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) han registrado como persistente en la vida cotidiana de las comunidades originarias.
El reconocimiento de las lenguas indígenas como patrimonio nacional se consolidó en 2003, cuando la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas las elevó a la categoría de lenguas nacionales junto con el español y creó el INALI. La comparecencia de este martes buscó actualizar ese marco a un entorno tecnológico que la norma no anticipó hace dos décadas.
La comparecencia ciudadana coincide con otras iniciativas vinculadas a identidad y participación política que ha atendido la Cámara, como la que avanza en la comisión de San Lázaro para prohibir la doble nacionalidad a candidaturas presidenciales, dentro de la agenda de la LXVI Legislatura.
La propuesta de modificar la ley para incorporar la tecnología y la inteligencia artificial como herramientas de preservación lingüística quedó planteada ante el pleno sin que se conozca una iniciativa formal que la retome ni una fecha para su eventual discusión en comisiones.