El planteamiento de FairSquare reabre una discusión que la propia FIFA dio por cerrada en 2022, cuando el Consejo del organismo respaldó una interpretación del Comité de Gobernanza, Auditoría y Cumplimiento según la cual el periodo 2016-2019 de Infantino no debía contabilizarse como un mandato completo, al tratarse de un ciclo iniciado tras la salida anticipada de Blatter. Infantino llegó a la presidencia en 2016, en una elección extraordinaria convocada después de la caída de su antecesor.
FairSquare argumenta que los estatutos de la FIFA establecen que ninguna persona puede ejercer como presidente durante más de tres mandatos, sin contemplar excepción para periodos incompletos. La organización sostiene que la norma debe aplicarse al tiempo efectivamente ejercido en el cargo y no a la duración formal del ciclo electoral, por lo que los primeros tres años de gestión de Infantino, según su lectura, no pueden descartarse únicamente por no coincidir con un periodo presidencial completo de cuatro años.
De prosperar esta interpretación, Infantino tendría que renunciar a sus aspiraciones de buscar un nuevo periodo al frente del organismo que rige el futbol mundial, lo que abriría una disputa por la sucesión de cara a la elección presidencial de 2027, un proceso en el que participan las confederaciones continentales que integran la FIFA, entre ellas la Concacaf, que agrupa a México y al resto de países de la región.
La organización también cuestionó la transparencia del proceso que en 2022 permitió ratificar el primer mandato de Infantino como no contabilizable, pues, según señaló, el reporte del Comité de Gobernanza, Auditoría y Cumplimiento que sirvió de base para esa decisión nunca fue hecho público, lo que impide verificar los criterios empleados para llegar a esa conclusión.
La solicitud llega apenas semanas después de que Infantino tuviera que dar marcha atrás en su intención de crear una empresa privada, bajo el nombre de FIFA Forward Enterprise, para gestionar torneos del organismo como la Copa del Mundo. El proyecto pretendía separar la operación comercial de la estructura de gobernanza de la federación.
Rechazo de confederaciones y cercanía con Trump
La controversia se produce en un contexto de tensiones entre Infantino y varias confederaciones continentales. Conforme a lo reportado, la AFC (Asia), la UEFA (Europa) y la Concacaf externaron su rechazo a decisiones recientes del dirigente, lo que anticipa un proceso electoral disputado antes de 2027. Infantino también ha sido cuestionado por su cercanía con figuras políticas, entre ellas el presidente estadounidense, Donald Trump.
El caso remite al historial reciente del organismo. Blatter encabezó la FIFA durante casi dos décadas antes de verse envuelto en un amplio escándalo de corrupción que en 2015 derivó en investigaciones de la justicia de EU y de Suiza contra decenas de dirigentes del futbol internacional, y que precipitó la elección extraordinaria de 2016 en la que Infantino resultó electo. Aquel episodio impulsó las reformas de gobernanza que hoy invoca FairSquare, incluido el tope de mandatos presidenciales.
Los límites a la reelección de los máximos dirigentes deportivos han sido objeto de disputas en otros organismos internacionales, donde las interpretaciones estatutarias sobre cuándo empieza a contar un mandato han generado litigios entre federaciones y organizaciones civiles. La FIFA no cuenta con un mecanismo de apelación externo automático: la elegibilidad de un candidato se define dentro de su propia estructura de gobernanza antes de la apertura formal del proceso electoral.
Hasta el momento, el Comité de Gobernanza, Auditoría y Cumplimiento de la FIFA no ha hecho pública una respuesta a la solicitud de FairSquare, y no consta un plazo estatutario para resolver este tipo de peticiones antes del inicio del proceso electoral de 2027. Ni Infantino ni la FIFA han emitido una postura pública detallada sobre el planteamiento.
De confirmarse una revisión del caso, el organismo tendría que definir los criterios de elegibilidad antes de que las confederaciones postulen candidatos, un proceso que en elecciones previas ha estado marcado por negociaciones entre bloques regionales y federaciones nacionales, entre ellas la Federación Mexicana de Futbol, integrante de la Concacaf. FairSquare insiste, por su parte, en que la falta de transparencia sobre el reporte de 2022 debilita la legitimidad de cualquier candidatura de Infantino para un nuevo periodo.