«No tenemos hoy por hoy, todavía anunciado el tema de la cuarta ronda», dijo Gutiérrez Romano ante empresarios y diplomáticos reunidos en la convención. El subsecretario explicó que el aplazamiento respondió a la coincidencia de dos eventos de peso en la agenda estadounidense: la visita del presidente chino Xi Jinping a Estados Unidos y la Cumbre Ministerial de Comercio del G20, programada del 30 de septiembre al 1 de octubre en Milwaukee.
La prioridad mexicana en la mesa sigue siendo la reducción de aranceles al acero, el aluminio y el sector automotriz, temas en los que el subsecretario reportó avances. «Vemos a Estados Unidos muy receptivos y somos optimistas en que podemos tener resultados en las próximas semanas», afirmó, y detalló que el equipo negociador mexicano trabaja de manera diaria con la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) y con la Secretaría de Comercio de ese país.
Gutiérrez Romano enmarcó ese trabajo en las instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, de quien citó la consigna de negociar «con cabeza fría», de manera firme y defendiendo la soberanía nacional, sin dejar de explorar espacios de colaboración con Washington. El subsecretario sostuvo que el gobierno mexicano busca también opciones de coordinación regional para mejorar las condiciones económicas de América del Norte.
Sobre la controversia surgida después de que Sheinbaum señalara que el gobierno estadounidense elevó de 54 a 90 los puntos puestos sobre la mesa, Gutiérrez Romano aclaró que no se trató de nuevas exigencias, sino de la ampliación de las peticiones ya existentes. Recordó que la administración de Donald Trump planteó inicialmente alrededor de 54 temas, que a su juicio siguen vigentes y se han ido desdoblando conforme avanza el diálogo.
«Son puntos que se van desdoblando, es una agenda de trabajo compartida en una relación tan compleja y diversa con los Estados Unidos y no nos asusta. México ha hecho su trabajo y creo que vamos muy adelantados con eso y tenemos el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos en ello», declaró Luis Rosendo Gutiérrez Romano, subsecretario de Comercio Exterior.
Como ejemplo de esos temas en desdoblamiento, el subsecretario mencionó la regulación de plataformas digitales, un asunto que dijo discutirse ya en el Congreso de la Unión. «Ya la estamos regulando, ahorita se está discutiendo en el Congreso. Pero el siguiente paso es implementación y revisar que si se implemente», explicó, y precisó que del lado estadounidense reconocen que México cuenta con el marco regulatorio y resta vigilar su aplicación.
Del lado mexicano, el gobierno planteó a la Casa Blanca alrededor de 12 temas prioritarios, entre ellos el respeto a las decisiones del panel que México ganó en torno a la metodología de reglas de origen del sector automotriz. Gutiérrez Romano señaló que entre las prioridades está conseguir mejores condiciones que otros países en la industria automotriz y de autopartes, así como una reducción del arancel de 25% que pesa sobre ese sector.
El T-MEC, en vigor desde julio de 2020 en sustitución del TLCAN firmado en 1994, contempla una revisión conjunta de las tres partes prevista para 2026, en la que Washington, Ottawa y Ciudad de México deben decidir si extienden el acuerdo por otros 16 años. El aplazamiento ocurre en momentos de fricción en la relación bilateral, en un año en que la cobertura de la política exterior de Sheinbaum ha sido objeto de análisis, como documentó un estudio sobre la cobertura de la presidenta en agosto.
Gutiérrez Romano calificó las reuniones sostenidas hasta ahora como «muy positivas» y reiteró que el equipo negociador continuará el trabajo diario con las contrapartes estadounidenses, sin precisar aún un día exacto para la reanudación formal de la cuarta ronda en octubre.