Según los datos difundidos por la fiscalía mexiquense, Hernández Martínez era soltero, contaba con estudios de preparatoria y se dedicaba al comercio. Residía en San Martín de las Pirámides y era conocido por familiares y amigos como "Canario". Las autoridades ministeriales confirmaron que no tenía antecedentes penales, no había recibido amenazas previas y no registraba nexos con el crimen organizado.
La secuencia comenzó el lunes 21 de septiembre, cuando Joselyn Sandoval Calderón, estudiante de la licenciatura en Derecho en el Centro Universitario UAEM Valle de Teotihuacán, acudió a la casa de su novio en Otumba para comer. Ortiz Bravo, de 25 años, egresado de la misma carrera y quien trabajaba como litigante y conductor de aplicación, perdió contacto con su familia ese mismo día, al igual que Hernández Martínez.
Un día después, el martes 22 de septiembre, policías municipales localizaron los cuerpos de Ortiz Bravo y Hernández Martínez dentro del vehículo, con placas del Estado de México, estacionado en la calle Torres Adalid, colonia Centro de Otumba, a pocas calles del Palacio Municipal. Ambos presentaban heridas por arma de fuego.
El cuerpo de Sandoval Calderón fue reportado un día más tarde, el miércoles 23 de septiembre, por automovilistas que circulaban por el kilómetro 32 de la autopista México-Tulancingo, a la altura de la desviación hacia Santiago Tolman, en los límites de Otumba y Axapusco. La joven, reportada como desaparecida desde el lunes anterior, también presentaba heridas por arma de fuego en la cabeza.
El cuerpo de Hernández Martínez ya fue entregado a sus familiares, mientras que Sandoval Calderón y Ortiz Bravo fueron sepultados el sábado en un panteón de Otumba. La joven ayudaba a sus padres en un puesto de frutas y verduras en Teotihuacán y realizaba su servicio social en el DIF de Axapusco.
La Universidad Autónoma del Estado de México condenó los asesinatos de sus dos integrantes y ofreció acompañamiento legal a las familias. El triple homicidio generó tristeza y preocupación entre los habitantes del Valle de Teotihuacán, quienes advirtieron sobre un incremento de violencia en comunidades que históricamente no registraban tantas agresiones.
La fiscalía mexiquense mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias del multihomicidio. Hasta el momento no se reportan detenciones ni personas vinculadas a proceso por estos hechos. El expediente se suma a los que mantienen bajo observación al sistema de justicia mexiquense, entre ellos el caso en el que la Suprema Corte ordenó revertir la sobrepoblación del penal Neza-Bordo Xochiaca.