Gonzalo Hevia Baillères es nieto del empresario Alberto Baillères y fundador de la firma de inversión Hbeyond, con sede en Nueva York. Forma parte de la familia Baillères, hoy encabezada por su tío Alejandro Baillères Gual, propietaria de Grupo Bal, que a su vez controla Industrias Peñoles y GNP Seguros, dos de los conglomerados con mayor presencia en la minería y los seguros en México.
Del otro lado del acuerdo figura María Asunción Aramburuzabala, nieta del cofundador de Grupo Modelo, quien en 2012, al frente de la empresa, encabezó la venta de la cervecera a la multinacional belga-brasileña AB InBev por 20,000 mdd, una de las operaciones corporativas más relevantes en la historia empresarial mexicana reciente. Aramburuzabala preside actualmente Tresalia Capital, vehículo de inversión que concentra participaciones en Santander, BBVA, Kavak y América Móvil.
La NFL valuó este año a los Seattle Seahawks en 9,612 mdd, cifra récord para la liga que se ubica por encima del valor promedio de una franquicia, calculado en más de 9,000 mdd. El accionista principal del equipo continúa siendo el empresario Vinod Khosla, según los datos difundidos por la propia liga.
La incorporación de capital mexicano a la NFL no es un hecho aislado en el deporte estadounidense: el futbol y el béisbol de las Grandes Ligas ya habían recibido inversiones de connacionales durante años. En marzo de este año, el exfutbolista Carlos Vela, quien jugó para el LAFC de la MLS, adquirió 6% de las acciones del club por aproximadamente 75 mdd, convirtiéndose en co-propietario del equipo angelino tras su retiro como jugador profesional.
A ese grupo se sumó recientemente Juan Domingo Beckmann Legorreta, presidente de la empresa Becle y propietario de la tequilera José Cuervo, quien adquirió otro 6% de participación en el LAFC. Con ello, Beckmann dejó su papel de patrocinador comercial para convertirse en accionista directo del club, en una operación que, de acuerdo con reportes de la prensa estadounidense, se habría acordado desde 2025 y se concretó de manera definitiva en agosto pasado.
La presencia de la marca José Cuervo en el deporte estadounidense no es casual: la tequilera patrocina también a la NASCAR y a la UFC, mientras que otra marca mexicana, Maestro Dobel, funge como tequila oficial del PGA Tour. La firma 1800 mantenía además una alianza comercial con el LAFC desde antes de que se concretara la compra accionaria de Beckmann. Con estas incorporaciones, el club fue valuado en 1,250 mdd y su estructura de propiedad suma ya 27 inversionistas, entre los que figuran también personalidades del entretenimiento estadounidense.
El interés de empresarios mexicanos en ligas deportivas de EU no es un fenómeno reciente. Desde hace más de una década, distintas fortunas del país han diversificado sus carteras hacia activos deportivos en aquel mercado, atraídas por el crecimiento sostenido en el valor de las franquicias, impulsado por contratos de transmisión televisiva, patrocinios globales y la expansión de las ligas hacia mercados internacionales, incluido el mexicano.
El caso de los Seahawks resulta particularmente significativo por tratarse de la NFL, liga que ha mantenido históricamente una estructura de propiedad más cerrada que otras competencias estadounidenses, con reglas internas estrictas para la incorporación de nuevos socios minoritarios y procesos de aprobación que corresponden a los propios dueños de las 32 franquicias que integran la liga.
La operación se enmarca en una tendencia previa de acercamiento entre México y el futbol americano profesional. La NFL ha disputado partidos de temporada regular en el Estadio Azteca de la Ciudad de México desde 2016, en una estrategia de expansión hacia uno de los mercados con mayor afición al deporte fuera de EU, lo que ha estrechado los vínculos comerciales entre la liga y capitales mexicanos.
Para el mercado mexicano, estas operaciones representan también una vía de exposición a un negocio con ingresos crecientes y relativa estabilidad frente a otros sectores, en un contexto en el que familias empresariales del país han buscado diversificar activos fuera de sectores tradicionales como la minería, la banca o el consumo, hacia industrias de entretenimiento con proyección internacional.
La consolidación de estas inversiones se conocerá con mayor detalle en los próximos meses, conforme la NFL y la MLS hagan públicos los movimientos accionarios definitivos ante sus respectivos comités de propietarios, instancias encargadas de validar cualquier cambio en la estructura de capital de las franquicias que integran ambas ligas.