Según el organismo, las entidades con mayor probabilidad de precipitaciones intensas este sábado son Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chihuahua, Durango, Veracruz, Campeche y Yucatán. En estas zonas, las tormentas podrían derivar en encharcamientos, inundaciones y deslaves, además de incrementos súbitos en los niveles de ríos y arroyos, de acuerdo con la información difundida por el SMN.
El litoral del Pacífico concentra buena parte de las zonas bajo mayor vigilancia. Sonora y Sinaloa, en el noroeste, podrían registrar lluvias muy fuertes acompañadas de granizadas, un fenómeno que en temporada de monzón suele intensificarse por la interacción entre el aire húmedo del Golfo de California y el relieve de la Sierra Madre Occidental. Nayarit, Jalisco, Colima y Michoacán compartirían ese mismo nivel de precipitación, mientras que Guerrero y Oaxaca, en el sur, enfrentarían tormentas de magnitud similar asociadas al desplazamiento de la onda tropical número 33.
Un segundo grupo de entidades —Baja California Sur, Chiapas, San Luis Potosí, Guanajuato, Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Tamaulipas, Tabasco y Quintana Roo— tendría chubascos con lluvias puntuales fuertes de entre 25 y 50 milímetros, según el pronóstico oficial. Un tercer bloque, integrado por Baja California, Coahuila, Nuevo León, Zacatecas, Aguascalientes, Querétaro, Hidalgo, Morelos y Tlaxcala, registraría intervalos de chubascos más moderados, de 5 a 25 milímetros.
Lluvias y granizo en el Valle de México
Para la Ciudad de México y el Estado de México, el SMN anticipó una mañana con cielo nublado, ambiente fresco, bancos de niebla y lloviznas, condiciones que suelen presentarse en la capital durante la temporada de lluvias por la combinación de humedad y la topografía de cuenca cerrada que caracteriza al Valle de México. Por la tarde, la intensidad de las precipitaciones aumentaría, con lluvias puntuales fuertes tanto en la capital como en zonas del centro y norte del Estado de México, acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo.
El organismo advirtió que estas condiciones podrían ocasionar encharcamientos, inundaciones, deslaves y reducción de la visibilidad, riesgos que cada temporada de lluvias motivan a las autoridades de protección civil de la capital y de los municipios mexiquenses a reforzar el monitoreo de puntos identificados como zonas recurrentes de encharcamiento. La temperatura máxima prevista para la Ciudad de México se ubicaría entre 22 y 24 grados centígrados, mientras que en Toluca oscilaría entre 19 y 21 grados.
Pese a las lluvias, el SMN precisó que no habrá un alivio generalizado de las temperaturas. Una circulación anticiclónica mantendría un ambiente caluroso a muy caluroso en el norte del país, el litoral del Pacífico, el Golfo de México y la Península de Yucatán, en un patrón que coincide con la fase final del verano, cuando el país suele registrar sus temperaturas más altas antes de la llegada de los primeros frentes fríos.
Los valores más extremos se concentrarían en Baja California y Sonora, donde el termómetro podría superar los 45 grados centígrados, de acuerdo con el pronóstico oficial. Baja California Sur, Sinaloa, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas registrarían máximas de entre 40 y 45 grados, mientras que un grupo más amplio de entidades —Nayarit, Jalisco, Colima, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Coahuila, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Morelos, Puebla, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo— tendría máximas de 35 a 40 grados.
Viento, oleaje y recomendaciones oficiales
El SMN también pronosticó rachas de viento de entre 50 y 70 kilómetros por hora en el Golfo de California, Sonora, el Istmo de Tehuantepec en Oaxaca y Campeche, condiciones que representan un riesgo adicional para la navegación menor y las actividades pesqueras en esas zonas costeras. El organismo recomendó a la población de las entidades afectadas mantenerse informada a través de sus canales oficiales y evitar cruces de ríos o arroyos durante las horas de mayor precipitación.
La coexistencia de fenómenos opuestos —lluvias intensas en el sur y el occidente, calor extremo en el norte— es característica del cierre del verano mexicano, cuando el monzón mexicano, un patrón estacional de vientos húmedos que ingresa desde el Pacífico hacia el noroeste del país, se combina con ondas tropicales que se desplazan desde el Caribe y el Golfo de México. El SMN ha documentado esta configuración atmosférica en pronósticos de temporadas anteriores como una de las principales causantes de las lluvias de finales de agosto y septiembre en gran parte del territorio nacional.
Las autoridades de protección civil de los estados señalados con mayor riesgo mantienen vigentes recomendaciones ante este tipo de pronósticos: evitar el tránsito por zonas bajas o cauces de arroyos, resguardar autos en terrenos elevados y atender las alertas de los sistemas estatales de protección civil, que operan de manera coordinada con el SMN para la actualización de avisos conforme evolucionen los sistemas atmosféricos durante el fin de semana. El pronóstico se actualiza cada mañana, por lo que las próximas emisiones del organismo definirán si los niveles de lluvia y las temperaturas máximas se mantienen o se modifican en los días siguientes.