La Mojana, un complejo de humedales y canales que se extiende entre los departamentos de Sucre, Bolívar, Córdoba y Antioquia, ha sido escenario recurrente de emergencias por desbordamientos de los ríos Cauca y San Jorge. El boquete de Caregato se suma a una lista de puntos críticos que en años anteriores han obligado a desplazar a familias campesinas y han mantenido en alerta a los organismos de gestión del riesgo en la región Caribe.
La figura de una gerencia exclusiva busca concentrar en un solo responsable la coordinación de las obras de contención y mitigación, evitando la dispersión de competencias entre entidades del orden nacional, departamental y municipal que históricamente ha complicado la atención de este tipo de emergencias hídricas en el país.
El caso recuerda al del Canal del Dique, en Bolívar, donde una ruptura del sistema de contención dejó a varios municipios bajo el agua y evidenció las limitaciones del esquema institucional para reaccionar con rapidez ante estos desastres. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres es, en esos episodios, el organismo llamado a coordinar la respuesta junto con las autoridades locales.
El anuncio llega en un contexto de restricciones fiscales sobre el Presupuesto General de la Nación, que han limitado la ejecución de obras de infraestructura hídrica en distintas regiones. La promesa de buscar recursos adicionales para Caregato abre el interrogante sobre su origen: una reasignación presupuestal, recursos de regalías o cooperación con organismos multilaterales.
La Mojana ha sido objeto de planes de intervención estructural anunciados por gobiernos anteriores, varios de los cuales no se ejecutaron en su totalidad por falta de continuidad en la financiación o por demoras en los procesos de contratación pública, un patrón que organizaciones sociales de la región han denunciado ante entes de control como la Contraloría General de la República.
La gerencia exclusiva tendría como tarea inmediata evaluar el estado del boquete y definir el alcance de las obras de cierre y reforzamiento necesarias para evitar que las próximas temporadas de lluvias agraven la situación en los municipios ribereños, donde la actividad agropecuaria y pesquera depende directamente del comportamiento de los cuerpos de agua.
El anuncio se suma a la agenda de crisis que ha ocupado a los organismos de riesgo en los últimos meses, en una región donde cada temporada invernal reaviva la emergencia. La subregión de La Mojana concentra algunos de los puntos más vulnerables del país frente a las inundaciones, según las autoridades de gestión del riesgo.
El jefe de Estado no precisó en su anuncio el nombre del gerente designado ni un cronograma detallado de intervención para el cierre del boquete de Caregato.
