La narrativa del espectáculo giró en torno a una supuesta sucursal capitalina del Free Spirits Wellness Center, concepto escénico que estructura el setlist como si fuera un tratamiento médico grupal. Una intérprete vestida de enfermera abrió la función anunciando que el "tratamiento" duraría hora y media, mientras presentaba a Cato (Ca7riel) y a Paco como los pacientes de la demostración: el primero con un conjunto negro y su compañero con pantalón de colores y saco blanco, ambos recostados en sillas blancas conectadas a máquinas vitales simuladas y observados por el resto del público a modo de anfiteatro.
Tras el tema "No me sirve más", la voz atribuida a Sting dio el primer paso del programa, "aflojar las articulaciones", con el que los artistas se pararon a bailar en ropa interior al ritmo de "Nadanuevo". Le siguió un bloque descrito como "sudar las toxinas", con la canción "Ay ay ay" y la participación de la actriz Loreto Peralta como invitada bailando entre el público, y después un segmento de tonificación muscular con el tema "#Tetas".
El paso a la parte "mental" del programa se anunció con "Hasta Jesús tuvo un mal día". "Ser valiente es el primer paso para admitir los problemas, paso 6 deja tus preocupaciones", se escuchó decir a la voz de Sting, que también explicó, dentro de la ficción escénica, que su voz sonaba en el recinto gracias a una tecnología con la que sus empleados podrían transmitir sus pensamientos traducidos a cualquier idioma en cualquier sistema de audio.
"Hemos hecho muchos shows, pero esto se siente como estar en casa. Aunque todo parezca bonito, la vida a veces puede ponerse bien loca wey; para toda nuestra gente que anda triste, esta canción es para ustedes", dijo Paco Amoroso antes de interpretar "Vida Loca", en un guiño a la dimensión emocional detrás de la estética paródica del show.
El programa continuó con un bloque dedicado al perdón, con el tema "Re Forro", seguido de "El Día del Amigo", canción durante la cual el dúo subió a convivir con asistentes entre los que se encontraban, según lo mostrado en el evento, figuras como Erika Buenfil, Luis Gerardo Méndez, Bratty, Macario Martínez, Fer Jalil, Cachirula, Loojan y el personaje conocido como Dr. Simi, habitual en eventos masivos de la capital.
Tras un discurso sobre la importancia de la amistad, la voz de Sting introdujo un bloque de "tratamiento de belleza", con temas como "Dumbai" y "Amino" acompañando una simulación de hidratación facial y mascarillas. "Sabemos que lo importante está en el interior, pero la verdad es que el exterior es lo único que le llega a la gente", se escuchó en la narración, antes de anunciar la fase de "sincronizar frecuencias" con el público, desarrollada con "La que puede puede", "Coca Cola" y "HaHa".
El cierre llegó con lo que la narración describió como el paso final del "tratamiento", la liberación completa del espíritu, ejecutada con los temas "Lo quiero ya!" y "Betis Horns", mientras el escenario se transformaba en un ambiente de discoteca iluminado con láseres rojos y los artistas descendían a bailar entre el público. "Felicitaciones, ya son espíritus libres, muchas gracias por asistir a esta demostración", se escuchó en la despedida, dada cerca de las once de la noche con el tema "El Himno del Mediocre".
Un formato conceptual con recorrido internacional
El dúo ganó notoriedad internacional a partir de su presentación en el formato Tiny Desk de la radio pública estadounidense NPR, plataforma que amplió su popularidad más allá de Argentina. El concepto del Free Spirits Wellness Center ha sido utilizado por el binomio en presentaciones previas para articular su repertorio como un tratamiento grupal, un recurso que combina música en vivo con elementos de teatro, performance y humor absurdo. Ese tipo de propuesta escénica no es inédito en la capital mexicana, donde recintos de gran formato han albergado en años recientes producciones híbridas entre concierto y espectáculo teatral.
El Palacio de los Deportes fue inaugurado con motivo de los Juegos Olímpicos de 1968 y desde entonces ha sido sede habitual de giras internacionales de gran formato en la Ciudad de México, desde conciertos de rock hasta eventos de lucha libre profesional, disciplina de hondo arraigo popular en el país. Su ubicación y capacidad lo mantienen como uno de los foros de referencia para producciones de música en vivo en la capital.
La cifra de alrededor de 15 mil asistentes que circuló tras el evento debe tomarse, por tanto, como una estimación preliminar sujeta a confirmación por parte de la promotora.
La escala mexicana se suma a una gira que ha llevado al dúo por distintas ciudades durante el año, en un contexto en el que la Ciudad de México se ha consolidado como uno de los principales destinos de conciertos internacionales en América Latina. Ese crecimiento de la oferta ha venido acompañado de un debate recurrente sobre el costo de los boletos y la reventa en eventos masivos, un fenómeno que las autoridades de protección al consumidor han monitoreado en presentaciones previas en la capital.