Según un comunicado de la Fuerza Aérea de Helsinki, el despliegue contó con cazas F/A-18 Hornet finlandeses y JAS 39 Gripen suecos, que identificaron un grupo ruso compuesto por un avión de transporte Tu-134 y cazas de combate MiG-31 y Su-30. El operativo se enmarcó en el nuevo acuerdo de cooperación de Alerta de Reacción Rápida entre los dos países, vecinos del Báltico e integrantes recientes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El pacto permite a las fuerzas aéreas de ambos países despegar e intervenir utilizando las bases militares del país vecino, según los tiempos de respuesta y las necesidades de cada situación. El comandante de la Fuerza Aérea sueca, Jonas Wikman, calificó la alianza como el resultado de una confianza construida a lo largo de años y destacó que evidencia cómo funciona en la práctica una estrecha cooperación.
"Ahora podemos operar juntos sin problemas, como fuerzas aéreas, como naciones y como aliados", declaró el general Jonas Wikman, comandante de la Fuerza Aérea sueca.
El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, celebró en sus redes sociales el resultado de la misión y subrayó el nivel de coordinación alcanzado entre los mandos de Estocolmo y Helsinki. El mandatario reconoció, no obstante, que la región del Báltico atraviesa un momento de tensión en materia de seguridad, aunque insistió en transmitir un mensaje de tranquilidad.
"El Báltico nunca ha estado tan expuesto como ahora, pero tampoco nunca ha estado mejor protegido que justo en este momento", sentenció el primer ministro sueco, Ulf Kristersson.
Incidentes previos en Polonia y Moldavia
El episodio en el golfo de Finlandia se suma a una serie de incidentes reportados en el entorno en los últimos días. La presidenta de Moldavia, Maia Sandu, denunció el jueves la entrada de cuatro drones rusos en el espacio aéreo de su país durante una oleada de ataques contra Ucrania, mientras que las Fuerzas Armadas de Polonia informaron el miércoles sobre una breve violación de su espacio aéreo por parte de un helicóptero militar ruso, hecho que obligó a Varsovia a movilizar sus propios aviones de combate.
La sucesión de episodios ocurre en un contexto de mayor alerta en el flanco oriental de la OTAN, en momentos en que el presidente de Francia pidió a la Unión Europea un plan contra los ataques híbridos con drones de origen ruso, en referencia a la multiplicación de incursiones aéreas no autorizadas sobre territorio de países miembros del bloque.
Finlandia y Suecia ingresaron a la alianza atlántica en 2023 y 2024, respectivamente, tras décadas de neutralidad militar que quebró con la invasión rusa a Ucrania iniciada en 2022. El acuerdo de Alerta de Reacción Rápida activado esta semana constituye, según las autoridades de ambos países, un paso adicional en la integración de sus capacidades de defensa aérea conjunta sobre el mar Báltico.
