En el comunicado, Afidro felicitó a Vesga por su llegada al Ministerio y expresó su disposición para “trabajar de manera técnica, constructiva y articulada con el Gobierno Nacional en la búsqueda de soluciones que permitan responder a las necesidades de los pacientes y fortalecer el sistema de salud”, según el texto difundido por el gremio, que agrupa a compañías farmacéuticas de investigación con operación en el país.
La organización advirtió que Colombia atraviesa un momento complejo en materia sanitaria. A su juicio, los retos centrales para la nueva conducción del Ministerio serán recuperar la confianza de los ciudadanos en el sistema, estabilizarlo financieramente y garantizar que los pacientes reciban de manera oportuna los tratamientos que requieren.
Afidro sostuvo, además, que las diferencias políticas no deberían convertirse en un obstáculo para hallar soluciones de largo plazo. “Los desafíos actuales trascienden las diferencias ideológicas y requieren la participación de todos los actores del sector”, indicó el gremio, que subrayó que la prioridad debe centrarse en asegurar la continuidad de la atención y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema frente a los desafíos demográficos, epidemiológicos y tecnológicos.
Los cuatro frentes de la propuesta
El gremio planteó cuatro ejes como punto de partida para una eventual hoja de ruta con el Ministerio. El primero apunta a la sostenibilidad financiera, de forma que se garantice el acceso continuo de los pacientes a medicamentos, tecnologías y servicios de salud. El segundo propone un modelo centrado en los pacientes, con énfasis en el acceso oportuno a tratamientos innovadores y una atención de mayor calidad.
El tercer frente se enfoca en fortalecer la innovación y la investigación, con el propósito de acelerar la incorporación de nuevas tecnologías que contribuyan a mejorar los resultados en salud. El cuarto busca reforzar la articulación entre el Estado y los distintos actores del sector, promoviendo decisiones basadas en evidencia técnica y trabajo conjunto.
El sistema de salud colombiano opera bajo el régimen de seguridad social creado por la Ley 100 de 1993, que estableció el modelo de aseguramiento basado en las entidades promotoras de salud (EPS) y las instituciones prestadoras de servicios (IPS). Ese esquema ha sido objeto de sucesivos intentos de reforma integral en la última década, tramitados en el Congreso de la República sin que las versiones originales de los proyectos hayan alcanzado sanción presidencial. La discusión sobre el papel de las EPS y la financiación del sistema ha sido una constante en el debate legislativo.
La administración de los recursos del aseguramiento recae en la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), entidad encargada de girar los pagos a EPS e IPS. La Contraloría General de la República ha advertido en informes previos sobre riesgos en el manejo de esos recursos, mientras que asociaciones de pacientes han reclamado ante la Superintendencia Nacional de Salud por las demoras en la entrega de medicamentos de alto costo.
La respuesta de Afidro se inscribe en un patrón habitual en los relevos en la cartera de Salud, en el que los gremios del sector —industria farmacéutica, EPS y asociaciones médicas— buscan posicionar sus agendas ante la nueva conducción en las primeras semanas de gestión, un periodo que suele considerarse clave para fijar prioridades regulatorias.
Por ahora no se han conocido pronunciamientos públicos de Vesga en respuesta directa a la propuesta del gremio, ni de otros actores del sistema, como la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), que agrupa a las EPS, o las organizaciones de pacientes con enfermedades de alto costo, que históricamente han pedido asiento en este tipo de mesas de trabajo.
El calendario inmediato de la nueva ministra incluirá previsiblemente su presentación ante las comisiones séptimas de Senado y Cámara de Representantes, instancias donde se tramitan los proyectos relacionados con salud y donde congresistas de distintas bancadas suelen citar a los titulares de la cartera a debates de control político para conocer su hoja de ruta.
En los próximos meses se espera que Vesga defina si retoma, ajusta o presenta una versión alternativa de la reforma a la salud que ha estado en discusión en el Congreso, un proceso que deberá surtir los debates reglamentarios en ambas cámaras antes de llegar, eventualmente, a sanción presidencial en la Casa de Nariño.
