La propuesta deberá pasar por un análisis interno de la Junta Delegacional de ASPA antes de someterse a votación entre los pilotos que integran la organización. Ese paso, conforme a la Ley Federal del Trabajo, es el que determinará si el acuerdo se ratifica o si las negociaciones deben reabrirse. Mientras tanto, las operaciones de la aerolínea continúan de manera habitual, según informó la propia empresa, lo que descarta afectaciones a los vuelos programados para los primeros días de octubre.
Grupo Aeroméxico reiteró, a través de un comunicado, su disposición al diálogo y su compromiso de seguir trabajando de manera constructiva con ASPA. La empresa señaló que busca alcanzar un acuerdo que fortalezca las condiciones laborales y económicas de los pilotos y las mantenga, en sus términos, como «las más atractivas de la industria aérea mexicana».
La revisión del contrato colectivo entre Aeroméxico y ASPA forma parte de un ciclo periódico que ambas partes negocian conforme a la legislación laboral. El emplazamiento a huelga es la herramienta legal que la ley reconoce a los sindicatos para presionar en la negociación, y su uso ha marcado la relación entre pilotos y aerolíneas del país en distintos momentos.
El antecedente más severo se remonta a agosto de 2010, cuando la quiebra de Mexicana de Aviación —entonces la aerolínea más antigua del país— dejó en tierra a miles de trabajadores tras un conflicto que enfrentó a la empresa con ASPA y otros sindicatos por las condiciones económicas del contrato. Aquel colapso reordenó el mercado aéreo mexicano y dejó a Aeroméxico como principal operador de bandera en las rutas internacionales.
La aerolínea atraviesa un periodo de renovación de flota y expansión de rutas tras la reestructura financiera que la llevó a acogerse al Capítulo 11 en Estados Unidos entre 2020 y 2022, en plena caída del tráfico aéreo por la pandemia. La estabilidad de sus relaciones laborales cobra peso de cara a la temporada alta de fin de año, cuando se concentra buena parte de la demanda de pasajeros.
La continuidad operativa del transporte aéreo se enlaza con otros sectores en movimiento, como el comercio exterior: las exportaciones mexicanas crecieron 40.4% en agosto y sostienen cadenas de carga y turismo que dependen de la conectividad aérea del país.
Con la prórroga acordada, ambas partes continuarán las negociaciones en las próximas semanas, sin que se haya fijado públicamente una nueva fecha límite para la consulta entre los agremiados de ASPA.