El acto también sirvió para recordar a vecinos que asistieron durante años a esta cita y que fallecieron recientemente. Se rindió homenaje a Rebeca Orozco Barrientos, sobreviviente del edificio Nuevo León, y se recordó a Gloria Juárez Parga, otra sobreviviente que participó de manera constante en las actividades del comité. Abarca definió la conmemoración como "un homenaje a los que perecieron y una llamada a mantener viva la solidaridad".
Abarca relató que la mañana del sismo se encontraba en el edificio Yucatán, ubicado frente al Nuevo León, cuando comenzó el movimiento telúrico que derribó la estructura vecina.
"Me tocó ver la caída del Nuevo León, me tocó empezar a rescatar sobrevivientes cuando empezamos a oír los gritos", recordó Cuauhtémoc Abarca, representante del Comité Tlatelolco 19 de Septiembre.
El representante del comité consideró que la Ciudad de México cuenta actualmente con mayores herramientas para enfrentar un sismo que hace 41 años, entre ellas las modificaciones al Reglamento de Construcciones, el Sistema de Protección Civil, la alerta sísmica y los simulacros. El terremoto de 1985, con epicentro en las costas de Michoacán y Guerrero, dejó miles de muertos en la capital y llevó a la creación del Sistema Nacional de Protección Civil al año siguiente.
"No podemos evitar los sismos, pero podemos evitar o disminuir el número de víctimas si nos preparamos para evitar las catástrofes. Falta que la gente conozca su Atlas de Riesgos de las zonas donde habita, que se prepare para los diferentes tipos de riesgos", añadió Abarca.
Juan Carlos Carmona, vecino de Tlatelolco y también sobreviviente del sismo, tenía 16 años y se dirigía a la secundaria cuando ocurrió el temblor. Describió el momento como "indescriptible" y contó que vio caer el edificio entre humo y polvo, además de perder a personas cercanas, entre ellas una joven de 15 años que era su novia.
"Yo tenía 16 años, ella tenía 15, pero fue una cuestión que no me podía esperar. Fue un golpe muy duro y con el tiempo empecé a añorar la ausencia de esa persona, de lo que yo quise. Es importante venir cada año para recordar a las personas que tuvimos el placer de conocer", expresó Juan Carlos Carmona.
Carmona señaló que con el paso de los años asimiló la magnitud de la tragedia y la ausencia de quienes conoció en el conjunto habitacional. Las secuelas de estos desastres se extienden por décadas: nueve años después del sismo de 2017, el Hospital Valle Ceylán de Tlalnepantla permanece cerrado, una muestra de que la reconstrucción sigue siendo un asunto pendiente en la zona metropolitana.
