El consulado detalló que, debido a información sobre una amenaza, las actividades del gobierno de Estados Unidos en Mexicali y los viajes fueron suspendidos este martes. La alerta instruyó a los ciudadanos estadounidenses evitar edificios gubernamentales, buscar refugio en caso de un incidente, notificar a familiares sobre su seguridad y seguir las instrucciones de las autoridades policiales mexicanas. El documento recomendó además monitorear a los medios locales para actualizaciones y estar atento al entorno, sin precisar en su versión pública el origen exacto de la amenaza.
Según versiones periodísticas, la advertencia habría derivado de información sobre un supuesto plan de un grupo identificado como "Los Rusos" para atacar instalaciones de la Policía Municipal y de la Fiscalía General de la República (FGR) en Mexicali. El Gabinete de Seguridad no confirmó ni desmintió ese señalamiento y se limitó a reportar que mantiene el intercambio de información con las autoridades estadounidenses para verificar y atender cualquier indicio relacionado con la alerta.
El comunicado de las autoridades de seguridad, que integra a instancias federales, estatales y municipales, subrayó que cuentan con "personal, capacidades operativas y áreas especializadas de inteligencia e investigación" para responder ante cualquier eventualidad. Las instituciones de los tres órdenes de gobierno resaltaron que mantienen una coordinación para preservar el orden, proteger a las familias de Mexicali y garantizar la seguridad en la entidad.
Las autoridades exhortaron a la población a mantener la calma, informarse mediante fuentes oficiales y evitar la difusión de versiones no confirmadas. "Ante cualquier emergencia, se encuentra disponible el número 9-1-1 y, para realizar denuncias anónimas, el 089", señaló el Gabinete de Seguridad, en un llamado dirigido a contener la propagación de rumores mientras avanzan las indagatorias.
Una franja fronteriza bajo presión binacional
Mexicali, capital de Baja California y ciudad fronteriza con Calexico, California, forma parte de una franja del noroeste mexicano donde la disputa por rutas de trasiego y el control territorial entre organizaciones criminales ha derivado en episodios de violencia. Su ubicación sobre los cruces fronterizos la ha convertido, en distintos momentos, en escenario de operativos conjuntos entre el Ejército, la Guardia Nacional y policías estatales y municipales.
El episodio se inserta en un mecanismo binacional de alertas que el Departamento de Estado de EU emite de manera periódica para distintas regiones de México, particularmente en la frontera norte, donde el gobierno estadounidense mantiene consulados en ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo y Monterrey. Estas alertas no tienen carácter vinculante para el gobierno mexicano, pero activan protocolos de coordinación entre las corporaciones de ambos países.
El marco de cooperación que rige este tipo de comunicaciones se sostiene en acuerdos bilaterales en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, entre ellos el Entendimiento Bicentenario, vigente desde 2021 como sucesor de la Iniciativa Mérida, que contempla canales de intercambio de inteligencia sobre amenazas transnacionales y actividad de grupos delictivos organizados.
No es la primera vez que una alerta consular estadounidense provoca un despliegue preventivo en una ciudad fronteriza mexicana. Casos similares se han registrado en Tijuana, Nuevo Laredo y Reynosa en años anteriores, por lo general vinculados a enfrentamientos entre grupos criminales o a información de inteligencia sobre posibles atentados contra instalaciones de seguridad pública, sin que en todos ellos se confirmara después un ataque efectivo.
El gobierno de Baja California tampoco había difundido un comunicado adicional al de las instancias federales, lo que mantiene la respuesta oficial concentrada en el Gabinete de Seguridad como interlocutor principal del caso ante medios y población.
De cara a los próximos días, el punto de referencia será si el Consulado de Estados Unidos en Tijuana levanta o mantiene la suspensión de actividades y viajes en Mexicali, y si las autoridades mexicanas ofrecen actualizaciones sobre los resultados del refuerzo de patrullaje. La coordinación binacional en materia de inteligencia, señalada de manera expresa en el comunicado oficial, será el canal por el que se determine si existió o no una amenaza concreta contra instalaciones de seguridad pública en la ciudad fronteriza.