Las precipitaciones de los últimos días han dejado interrupciones viales, inundaciones y socavones en varias demarcaciones de la capital, de acuerdo con la dependencia encargada de la gestión de riesgos. La intensificación registrada durante la noche del viernes motivó la activación de la alerta amarilla en el sistema de monitoreo atmosférico, con una exhortación a la ciudadanía a mantenerse atenta ante encharcamientos y posibles caídas de árboles.
El Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua ubican el inicio de la temporada de ciclones tropicales y lluvias a mediados de mayo, con cierre programado para el 30 de noviembre. Ambas instituciones advierten que esa fecha no representa un corte definitivo: fenómenos como El Niño y la llegada de frentes fríos pueden alterar el comportamiento atmosférico del país incluso después.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres proyectó para 2026 entre 18 y 21 ciclones tropicales en el océano Pacífico y entre 11 y 15 en el Atlántico, lo que anticipa una temporada muy activa en la costa del Pacífico mexicano y de actividad promedio en el Atlántico. La estimación se suma al cuadro de lluvias persistentes que ha afectado a la capital en semanas recientes.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil exhortó a la población a evitar zonas con antecedentes de encharcamiento o árboles en riesgo de caída durante episodios de lluvia intensa. Las afectaciones de estos días se inscriben en un patrón recurrente: cada año, entre junio y octubre, la capital enfrenta episodios de saturación del sistema de drenaje que derivan en inundaciones temporales en avenidas y pasos a desnivel, sobre todo en las zonas bajas del oriente y norte de la ciudad.
El drenaje de la Ciudad de México, uno de los más complejos del mundo por el hundimiento del subsuelo lacustre sobre el que se asienta la urbe, opera desde hace décadas contra la tendencia de precipitaciones cada vez más concentradas. La diferencia en 2026, de acuerdo con el pronóstico oficial, es la posibilidad de que la actividad ciclónica en el Pacífico prolongue el periodo de riesgo más allá del cierre de calendario de finales de noviembre.
Mientras persista la alerta, las autoridades capitalinas mantienen activado el protocolo de monitoreo hidrometeorológico en coordinación con el sistema nacional de protección civil. El cierre oficial de la temporada está fijado para el 30 de noviembre, según el Servicio Meteorológico Nacional y la Conagua.


