El caso se suma a un saldo que las autoridades sanitarias estatales han ido actualizando desde el jueves, día en que una fuga de gas LP proveniente de una pipa derivó en una deflagración con al menos 20 personas lesionadas, entre ellas tres menores de edad, según los primeros reportes de Protección Civil municipal.
De acuerdo con el corte más reciente de Salud de Morelos, de los 16 pacientes atendidos en hospitales de la entidad, cinco ya recibieron el alta médica; siete fueron trasladados a unidades especializadas en el manejo de quemaduras —tanto en la Ciudad de México como en Estados Unidos—, y cuatro continúan hospitalizados en Morelos: tres en unidades del IMSS ordinario y una en un hospital privado.
La atención de pacientes con quemaduras de consideración suele requerir infraestructura hospitalaria altamente especializada, con la que no todas las entidades cuentan de forma suficiente. El CENIAQ, adscrito al Instituto Nacional de Rehabilitación «Luis Guillermo Ibarra Ibarra», es uno de los centros de referencia nacional para el tratamiento de quemaduras graves, lo que explica que varios de los heridos en Cuernavaca fueran derivados fuera de Morelos.
En el terreno, el presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, encabezó un recorrido por la calle Francisco Villa, en la colonia Las Granjas, acompañado de personal del Ayuntamiento, para constatar los trabajos de atención a las afectaciones derivadas de la explosión y dialogar con vecinos sobre las necesidades pendientes en la zona, según reportó el propio gobierno municipal.
La hipótesis de Protección Civil
Sobre las causas del incidente, el director de Protección Civil municipal, Enrique Clement Gallardo, expuso una hipótesis de trabajo: los dos operadores del autotanque, propiedad de la empresa gasera Tomza, habrían pasado un reductor de velocidad —conocido popularmente como tope— a alta velocidad, lo que habría dañado una válvula interna del vehículo y originado la fuga de gas. El funcionario estimó que los operadores contaron con entre cinco y 10 segundos para abandonar la pipa una vez que advirtieron la fuga, aunque no precisó si lograron ponerse a salvo antes de la deflagración.
Según Clement Gallardo, la fuga no derivó de inmediato en explosión, sino que transcurrieron varios segundos antes de la ignición de la nube de gas. «La explosión no se generó ahí (al pasar el tope) porque primero se comenzó a generar la fuga, tardó un ratito 2, 3, 5, 10 segundos, pero no fue de inmediata la explosión», indicó el funcionario.
Sobre el origen de la ignición, Protección Civil municipal manejó varias hipótesis —entre ellas un vehículo en marcha o el piloto de una estufa cercana—, pero descartó que una chispa producto del impacto de la pipa contra el tope haya sido la causa directa, dado el lapso registrado entre el inicio de la fuga y la explosión.
La empresa Tomza, señalada como propietaria del autotanque, no ha emitido hasta el momento un pronunciamiento público sobre el incidente ni sobre las hipótesis planteadas por la autoridad municipal.
Un riesgo recurrente en zonas urbanas
El episodio remite a otros accidentes de transporte de gas licuado de petróleo en el país. El precedente más citado es la explosión de una pipa de gas en San Pedro Xalostoc, en el municipio de Ecatepec, Estado de México, en mayo de 2013, que dejó decenas de muertos y heridos y derivó en el endurecimiento de las normas oficiales mexicanas aplicables al transporte de este combustible. El manejo de autotanques de gas LP en vialidades urbanas está sujeto a normatividad específica en materia de mantenimiento de válvulas, velocidad y capacitación de operadores.
Las autoridades morelenses no han informado hasta el momento sobre la apertura de una investigación formal ni sobre eventuales responsabilidades de la empresa en el incidente, un punto que previsiblemente será materia de indagatorias posteriores por parte de las instancias correspondientes, en función de lo que determinen los peritajes técnicos sobre el estado del autotanque y el cumplimiento de la normatividad aplicable.
En los próximos días se espera que la Secretaría de Salud de Morelos continúe reportando la evolución de los pacientes hospitalizados, tanto en la entidad como en los centros especializados de la Ciudad de México y Estados Unidos, mientras el Ayuntamiento de Cuernavaca mantiene su presencia en la colonia Las Granjas para atender las necesidades de los vecinos afectados.