Los manifestantes cerraron primero la avenida Morelos, arteria principal de la capital, y después colocaron camiones de carga en los entronques de las avenidas Plan de Ayala, Morelos Sur y Paloma de la Paz, con lo que impidieron el paso de autos hacia el corazón de Cuernavaca antes de asegurar con cadenas y candados las puertas del recinto de gobierno estatal.
Rodolfo Castañeda Adame, quien se ostentó como representante del sector del transporte de carga y maquinaria pesada, justificó la protesta al señalar que el robo de camiones representa la pérdida del patrimonio y de la fuente de ingresos de los transportistas. En la movilización también participó Andrés Duque Tinoco, exsíndico del municipio de Temixco.
El subsecretario de Gobierno de Morelos, Miguel Ángel Peláez, acusó al PT de tomar el edificio sin previo aviso ni interlocución con la administración estatal, y calificó de delito la colocación de cadenas en los accesos.
"Hoy hemos sido secuestrados prácticamente por una fracción del PT en el estado. Traen una serie de demandas, las cuales desconocemos totalmente, no teníamos vislumbrado ninguna de esas situaciones que están ellos comentando. La situación nos parece grave porque están incurriendo en un delito al haber puesto cadenas y candados en las entradas a palacio", declaró Miguel Ángel Peláez, subsecretario de Gobierno de Morelos.
El funcionario apuntó a un posible trasfondo electoral en la protesta. "No veo la razón, a menos que sea un tema ya más político, más electoral, el hecho de que estén haciendo este tipo de acciones que lastiman no nada más al gobierno del estado, sino a la gente general, porque también tenemos información que tienen tomadas algunas avenidas de aquí del municipio de Cuernavaca, lo cual es lamentable y por supuesto que no estamos de acuerdo con ese tipo de acciones", expuso Peláez.
El distanciamiento entre el PT morelense y la administración de la gobernadora Margarita González Saravia no es nuevo: la propia dirigente estatal, hoy coordinadora del partido en el Congreso de Morelos, había anticipado la ruptura cuando respaldó a los trabajadores sindicalizados que se oponen al proyecto de crear el Instituto de Pensiones en la entidad. La toma de edificios públicos como método de presión tiene arraigo en Morelos, donde en 2011 el movimiento encabezado por Javier Sicilia tras la ola de violencia del sexenio de Felipe Calderón instaló protestas frente a las sedes gubernamentales del estado.
Los manifestantes entregaron un pliego petitorio centrado en dos ejes: seguridad pública y abasto de medicamentos en hospitales del IMSS y centros de salud de Morelos. Denunciaron que, aunque algunos pacientes reciben atención médica, después no encuentran medicinas básicas disponibles, incluidas las destinadas al control del dolor. El reclamo por el robo de camiones conecta con episodios recientes de inseguridad regional, como la liberación de tres víctimas de secuestro en Puerto Peñasco.
Los manifestantes advirtieron que mantendrán la protesta y el cierre de accesos hasta lograr una reunión directa con la gobernadora Margarita González Saravia y obtener respuestas concretas a sus demandas de seguridad y salud en el estado.
