Downs, oriunda de Oaxaca y ganadora de premios Grammy por su trabajo de fusión entre música tradicional mexicana y sonidos contemporáneos, habló con franqueza sobre el papel que juega la sexualidad en las letras del reguetón actual y defendió la libertad con la que algunas cantantes exploran el deseo femenino en sus composiciones.
"A mí me encanta la parte sexual. Digo, yo creo, es como abrir una puerta, un permiso que tenemos nosotras de expresar nuestra sexualidad. Están quizá muy adelantadas a su época porque aún está mal visto", expresó la cantante, en referencia a artistas del género urbano que abordan la sexualidad de manera abierta.
La declaración se produce en un contexto en el que el debate sobre el contenido explícito en la música urbana permanece presente en la conversación pública. El fenómeno no es nuevo: desde la irrupción del reguetón en México a inicios de los años 2000, distintos sectores han cuestionado sus letras, mientras otros defienden su valor como expresión cultural y de identidad juvenil, una tensión que también acompañó en su momento a géneros como el corrido o la cumbia.
Para Downs, el reguetón dejó de ser una moda pasajera. "Yo creo que ya el reggaetón ya predominó la escena hace casi 30 años. Entonces yo creo que ya estamos más abiertos. Y además, finalmente creo, es la música, lo que nos mueve. Si nos hace movernos y nos hace sentir", señaló, en una lectura que sitúa el origen del género en el Caribe de finales del siglo pasado y su consolidación posterior en América Latina, incluido México.
La cantante fue cuestionada de manera directa sobre la posibilidad de colaborar con Cachirula, artista que ha llamado la atención por letras de contenido sexual dentro del panorama urbano mexicano. Downs no descartó la idea; por el contrario, aseguró estar dispuesta a compartir un tema con ella, aunque condicionó el proyecto a que ambas encuentren el momento oportuno. "Así que vamos a decirle a Cachirula que a ver cuándo", comentó entre risas, sin comprometer fecha ni detalles de producción.
De concretarse, la colaboración representaría un giro dentro de la trayectoria de Downs, quien a lo largo de su carrera ha construido su propuesta artística mezclando géneros y tradiciones —del son istmeño al jazz, pasando por el folclor de comunidades indígenas de Oaxaca— con sonoridades más contemporáneas, sin que hasta ahora se le conocieran acercamientos directos al reguetón.
Un concierto de Día de Muertos en el Auditorio Nacional
Paralelamente a estas declaraciones, Downs prepara una presentación en la Ciudad de México programada para el 1 de noviembre en el Auditorio Nacional, uno de los recintos con mayor capacidad y prestigio del país para espectáculos musicales, coincidiendo con las celebraciones del Día de Muertos.
El concierto forma parte de la promoción de su más reciente disco, "Cambias mi mundo", y funcionará también como un recorrido por los grandes éxitos de su carrera, según anunció la propia artista. La fecha no es casual: el Día de Muertos, inscrito por la UNESCO en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2008, ocupa un lugar central en la obra de Downs, quien ha explorado en distintos discos el vínculo entre la música y las tradiciones funerarias mexicanas.
"Son fechas sagradas para todas y para todos en México. Y yo creo que la gente a nivel internacional empieza también a apreciar ese cariño y esa divinidad que ponemos sobre nuestros ancestros y que le damos a las abuelas de las abuelas", explicó la cantante sobre el significado que atribuye a esta celebración.
Para el espectáculo, Downs prepara una puesta en escena que combinará la música con elementos visuales y referencias al folclor nacional, en una propuesta que busca conectar la tradición del Día de Muertos con su lenguaje musical característico, marcado por la mezcla de raíces indígenas y sonoridades globales.
Las declaraciones se producen en un momento de mayor visibilidad para la música urbana hecha por mujeres, con artistas como Cachirula ganando presencia en plataformas digitales y redes sociales a partir de un discurso que reivindica la sexualidad femenina de forma directa, en un terreno históricamente dominado por voces masculinas dentro del género.
Hasta el momento no se ha precisado si la eventual colaboración incluiría una fusión entre los sonidos tradicionales que caracterizan a Downs y los ritmos urbanos asociados a Cachirula, ni existe una fecha tentativa de lanzamiento. El proyecto quedará supeditado a que ambas artistas definan agenda y disponibilidad en los próximos meses, mientras el 1 de noviembre se perfila como la próxima cita confirmada de la cantante con su público.