Cuestionada por reporteros a las puertas del Zócalo, la fiscala respondió también sobre el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. A la pregunta directa de si existía una investigación abierta contra "Andy" López Beltrán, Godoy fue igual de escueta que en el caso de Amílcar.
"Sobre Amílcar, ¿hay una orden de aprehensión?", se le preguntó. "No, no hay nada", respondió. "¿Sobre Andy?", se le cuestionó. "Tampoco", contestó Ernestina Godoy, fiscala general de la República.
La funcionaria omitió responder sobre el exsecretario de Marina, almirante Rafael Ojeda Durán, cuyo nombre también ha circulado en el entorno del caso conocido públicamente como huachicol fiscal, un esquema de contrabando y evasión fiscal de combustibles que ha involucrado a distintas dependencias federales en los últimos sexenios.
Amílcar aparece señalado como parte de lo que se ha descrito como el ecosistema de negocios de Andy López Beltrán, sin que la Fiscalía General de la República haya formalizado imputación alguna en su contra. En el escalón procesal mexicano, la ausencia de una orden de aprehensión implica que ninguno de los dos —ni Amílcar ni Andy López Beltrán— ha sido siquiera imputado formalmente ante un juez de control, y mucho menos vinculado a proceso.
Al margen de esas preguntas, Godoy Ramos adelantó que la FGR presentará, en conjunto con la Secretaría de Gobernación, un nuevo informe sobre el caso Ayotzinapa, con líneas de investigación que la dependencia describió como recién abiertas. La fiscala no detalló fecha ni contenido de ese informe durante su breve intercambio con la prensa en el Zócalo.
Las declaraciones se produjeron de manera espontánea a la llegada de la fiscala a la ceremonia del Desfile Cívico Militar por el aniversario de la independencia, presidida por Sheinbaum Pardo, sin que mediara una rueda de prensa formal. La FGR asumió la titularidad de Godoy Ramos tras años en los que la dependencia ha manejado expedientes de alto perfil, como la sentencia reciente contra un responsable de cinco desapariciones forzadas en Guanajuato, a quien un tribunal impuso 156 años de prisión.
La coincidencia de fechas resulta ilustrativa: este mismo 15 de septiembre se cumplieron tres años de la extradición a EU de Ovidio Guzmán, "El Chapito", un recordatorio de que los procesos judiciales de alto perfil en México suelen extenderse por años antes de alcanzar una resolución definitiva, ya sea en tribunales mexicanos o estadounidenses.
Por lo pronto, ni Jorge Amílcar ni Andy López Beltrán enfrentan, según lo dicho por la propia fiscala general, una orden de aprehensión o una imputación formal ante la justicia mexicana.