El mandatario centró buena parte de su mensaje en las finanzas públicas. Detalló que solo en deuda bancaria el estado adeudaba 6,000 mdp, de los cuales Nayarit ha pagado 2,683 mdp durante su gestión. La cifra, sin embargo, no alivió el capital: según su propio reporte, apenas 913 mdp de lo abonado se aplicaron al principal y el resto se destinó a intereses.
A partir de ese balance, Navarro Quintero defendió que las administraciones públicas abandonen de forma progresiva los créditos bancarios y canalicen a infraestructura el dinero que hoy se va en intereses. Advirtió sobre el efecto en cascada del endeudamiento: cuando los municipios quiebran acuden a los gobiernos estatales, y cuando estos se complican recurren a la federación, que no puede cargar con todo.
"Es mejor un futuro modesto pero sólido", afirmó el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero durante su quinto informe.
El gobernador atribuyó la mejora en la recaudación a la modernización administrativa. Sostuvo que el estado dejó los lugares 28 y 31 en la calificación de modernización para colocarse en el tercero y cuarto sitio del país en sistemas más modernos, con el propósito, dijo, de dar "eficiencia y transparencia al ingreso" y regularizar procesos ligados al patrimonio de los nayaritas.
En seguridad, destacó que entre enero y mayo de 2026 la tasa diaria promedio de homicidios dolosos en el estado bajó 55% frente al mismo periodo del año anterior, y que la entidad representa 0.4% del total nacional, entre los cuatro estados con la tasa más baja del país. Pese a ello, anunció que continuará la depuración de las corporaciones y la mejora del equipamiento y el salario de los policías.
Aunque aseguró que existe buena coordinación entre los tres niveles de gobierno, llamó a discutir la conveniencia de un mando único estatal y nacional para mejorar la operatividad. El debate sobre el mando único no es nuevo en el país: la propuesta de que los cuerpos policiales municipales queden bajo control estatal se discute en el Congreso de la Unión desde hace más de una década, sin que la reforma constitucional haya prosperado.
El gobernador también solicitó apoyo federal para el sistema penitenciario. Expuso que el penal estatal tiene una tolerancia de hasta 700 reclusos; cuando llegó a la administración había 1,200 y actualmente son 3,300, de los cuales alrededor de 400 son de muy alta peligrosidad, un cuadro de sobrepoblación que triplica la capacidad.
Navarro Quintero cerró con la creación del Fideicomiso Nuevo Nayarit, que concentra bienes inmuebles recuperados por el estado —sobre todo terrenos de alto valor en zonas costeras como Bahía de Banderas— vinculado al Fondo Soberano Nuevo Nayarit. Bajo ese esquema, el gobierno aporta la tierra vía fideicomiso, los inversionistas privados el capital y la operación, y se constituyen empresas de proyecto. El mandatario enfatizó que la propiedad de la tierra pertenece siempre al pueblo de Nayarit y que el estado obtiene alrededor de 18% de las utilidades del proyecto.
