Las precipitaciones comenzaron en las primeras horas de la mañana y no dieron tregua, de acuerdo con testimonios ciudadanos difundidos en redes sociales. La colonia Barrio Nuevo apareció entre las zonas más golpeadas: según relatos vecinales, la totalidad de las viviendas del sector resultó inundada, y en al menos un caso se reportó el colapso del techo de una casa habitación.
"Mucha gente no sabe qué hacer porque tiene el agua dentro de sus casas", relató un residente de San Pedro en un testimonio recogido en video. El mismo tipo de registros se multiplicó durante la jornada, con vecinos pidiendo auxilio ante la imposibilidad de desalojar el agua de sus domicilios por cuenta propia.
"Por favor, pido a Protección Civil, si alguien está viendo este video, me inundé; si me pueden venir a ayudar a desazolvar, todos mis muebles se están echando a perder, el agua llegó casi al metro. Alguien me pueda ayudar, se tapó la alcantarilla. Es mi casa. Compartan", pidió un habitante de la zona afectada.
En varias calles anegadas, los propios vecinos solicitaron que los automovilistas evitaran transitar, pues el oleaje provocado por los vehículos empujaba más agua hacia el interior de las viviendas. A las inundaciones se sumaron fallas en el suministro eléctrico y en la red de telefonía, lo que complicó la comunicación entre familias y dificultó la coordinación de los primeros auxilios.
Ni el ayuntamiento de San Pedro ni autoridades del gobierno de Coahuila habían detallado una cifra oficial de viviendas afectadas, personas evacuadas o daños materiales cuantificados. La activación del Plan DN-III-E, el protocolo con el que las Fuerzas Armadas atienden desastres naturales en el país desde su creación en 1966, movilizó a elementos del Ejército, la Guardia Nacional, la policía estatal y cuerpos de Protección Civil y Bomberos para labores de rescate y desazolve.
El plan debe su nombre al Manual de Operaciones en Casos de Desastre de la Secretaría de la Defensa Nacional y se ha desplegado en las emergencias de mayor escala del país, desde el sismo de 1985 en la Ciudad de México hasta el huracán Otis que devastó Acapulco en octubre de 2023. Su activación en San Pedro habilita la coordinación militar con las autoridades civiles para el auxilio a la población y la remoción del agua acumulada.
El episodio se suma a una inversión en infraestructura que el gobierno federal ha colocado al centro de su gestión: la presidenta Claudia Sheinbaum reportó inversión pública y mixta por 8 billones 400 mil mdp durante el sexenio, cifra que ha señalado como respaldo a la atención a contingencias en el territorio nacional.
