La historia del club arrancó lejos de cualquier lógica corporativa. En 1916, Rafael Garza Gutiérrez y su primo Germán Núñez Cortina, ambos de 13 años, reunieron a compañeros del Colegio Mascarones para formar el equipo Récord, que después se fusionó con otro conjunto escolar llamado Colón. El 12 de octubre de ese año, en los llanos de la Condesa, Pedro "Cheto" Quintanilla propuso el nombre América y diseñó el escudo con el continente y las iniciales C y A, en alusión a la fecha que recuerda la llegada de Cristóbal Colón al continente.
El club creció como proyecto amateur hasta que, en los años cincuenta, enfrentó una crisis financiera tan severa que llegó a nombrar al cómico Mario Moreno "Cantinflas" presidente honorífico con el fin de atraer apoyo económico. La situación se resolvió el 22 de julio de 1959, cuando Isaac Bessudo, entonces dueño del equipo, lo vendió a Emilio Azcárraga Milmo, propietario de Telesistema Mexicano, antecesora de Televisa. El América tenía ya 42 años de historia cuando pasó a manos de los Azcárraga.
Azcárraga Milmo fue presentado ante el entrenador Fernando Marcos y la plantilla durante una comida en el restaurante El Gallito, donde dejó clara su intención de reorientar al equipo hacia un modelo empresarial, según se cuenta en la historia oficial del club.
"Yo no sé nada de futbol, pero sí sé de negocios y voy a convertir al América en un negocio bien administrado y redituable", afirmó Emilio Azcárraga Milmo, entonces propietario del club, según la historia oficial del América.
A partir de esa compra, el América dejó de competir únicamente en la cancha. Azcárraga Milmo impulsó una estrategia de diferenciación frente a Guadalajara, que jugaba exclusivamente con futbolistas mexicanos, y posicionó a las Águilas como el "villano" del futbol nacional mediante el fichaje de figuras extranjeras. La vinculación con Telesistema Mexicano, que después se transformaría en Televisa, resultó determinante: los derechos de transmisión exclusivos se convirtieron en una palanca comercial que ningún otro club del país tenía a su alcance en ese momento.
La profesionalización se consolidó bajo la dirección de Guillermo Cañedo de la Bárcena, quien encabezó dos décadas de gestión y acompañó al equipo en la conquista de títulos de Liga y Copa México. La inauguración del Estadio Azteca en 1966 amplió todavía más las posibilidades comerciales del club, al darle sede propia y abrirle la puerta a partidos internacionales de gran exposición mediática.
El salto a las Águilas amarillas en 1981
La identidad visual también se transformó. En 1981, bajo la presidencia de Emilio Díez Barroso, el club sustituyó los tonos crema originales por un uniforme amarillo más intenso combinado con azul y rojo, y adoptó oficialmente el apodo de "Águilas del América", una imagen pensada para reforzar su proyección comercial. Esa década marcó la época más exitosa del club en títulos, aunque los años noventa trajeron una prolongada sequía de campeonatos.
Con 16 títulos de liga, cuatro más que Guadalajara y Toluca, el América se mantiene como el equipo más ganador del futbol mexicano, un estatus que coexiste con su condición de activo bursátil dentro del conglomerado ligado históricamente a la familia Azcárraga. El club llega a sus 110 años mientras su cantera y la de sus rivales nutren a la selección: Chivas aportó seis futbolistas a la convocatoria de Rafa Márquez ante EU, en un contexto donde el Tri enfrenta a Chile este martes sin triunfos en la era de Rafa Márquez.



