Los republicanos conservan hoy la mayoría con 53 de los 100 escaños de la cámara alta, pero el calendario de renovación juega en su contra: de los 33 asientos que se eligen el próximo 3 de noviembre, 20 están en manos republicanas, lo que ensancha el margen de exposición frente al avance demócrata que describe el sondeo.
La encuesta coloca a los candidatos demócratas con ventajas de entre 3 y 7 puntos en tres plazas tradicionalmente conservadoras. En Texas, James Talarico aventaja por 6 puntos al fiscal Ken Paxton; en Alaska, Mary Peltola lleva 7 puntos de ventaja, y en Ohio la diferencia demócrata es de 3 puntos. El Times atribuye el repunte a un fuerte respaldo entre los votantes independientes, bloque que suele decidir las contiendas más disputadas.
Más ajustadas aparecen Iowa y Kansas. En Iowa, la republicana Ashley Hinson mantiene apenas un punto de ventaja sobre su contrincante Josh Turek; en Kansas, los números reflejan un empate entre ambas fuerzas.
Ganar cuatro de esos escaños podría no bastarle al Partido Demócrata para controlar el Senado: también deberá retener sin pérdidas los asientos que ya ocupa. El mecanismo estadounidense exige una combinación de ganancias netas y defensa simultánea de plazas propias, lo que añade incertidumbre al pronóstico.
Que el partido en la Casa Blanca pierda apoyo legislativo en la elección de medio mandato es un patrón recurrente en Estados Unidos: ocurrió con Bill Clinton en 1994, cuando los republicanos tomaron ambas cámaras, y con Barack Obama en 2010. El New York Times atribuye a la baja aprobación de Donald Trump una ampliación inusual de esa brecha tras año y medio de su segundo mandato, vinculada al rechazo a la guerra contra Irán y al malestar por el precio de la gasolina y el costo de la vida.
Como parte de una estrategia para revertir el desgaste, Trump prometió entregar cheques de 5,000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan los comicios, una oferta lanzada en el tramo final de campaña.
El desenlace del 3 de noviembre tiene efectos directos sobre la agenda bilateral con México en comercio, migración y seguridad, pues el control del Senado estadounidense condiciona la ratificación de tratados y nombramientos que inciden en la relación entre ambos países. En San Lázaro, la relación con Washington ya ha marcado la agenda legislativa reciente, como cuando el Senado autorizó la salida de 11 militares de la Sedena al Cambrian Patrol 2026.