El periodista italiano especializado en fichajes Gianluca Di Marzio señaló en su página web que "la Juventus está presionando por Jhon Lucumí, quien está a punto de unirse a los Bianconeri: un acuerdo de 20 millones de euros, incluyendo variables", y agregó que "solo quedan algunos detalles por ultimar entre los clubes antes de organizar el viaje y los reconocimientos médicos". Los exámenes médicos constituyen un paso previo obligatorio en cualquier transferencia internacional, conforme al Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, que además fija los mecanismos de compensación entre clubes.
El interés de la Juventus por Lucumí no es nuevo. Han pasado dos meses desde que su nombre sonó por primera vez como refuerzo del club turinés, y aunque el defensor despertó interés en otros equipos de Europa, según los reportes su decisión siempre estuvo puesta en la Vecchia Signora. La semana pasada trascendió desde Italia que el jugador había optado por descartar el resto de ofertas sobre la mesa para apostar por la opción de mudarse a Turín, ciudad donde antes vistió esos mismos colores su compatriota Juan Guillermo Cuadrado.
Lucumí llegó al Bologna en 2022 procedente del Genk de Bélgica, en una operación de ocho millones de euros. Con el conjunto italiano disputó 152 compromisos oficiales, marcó dos goles, dio cuatro asistencias y recibió una sola tarjeta roja, un registro de regularidad que lo consolidó como uno de los mejores defensores centrales de la Serie A. Su carrera había arrancado en el Deportivo Cali, club vallecaucano con el que apenas disputó 53 partidos antes de dar el salto al exterior en 2018, cuando aterrizó en el Genk, donde compartió plantilla con Daniel Muñoz y Carlos Cuesta, hoy también integrantes de la Tricolor.
A través de su agente, Lucumí había intentado salir en varios mercados anteriores sin conseguirlo, situación que, según los reportes, no incidió en su compromiso ni en su rendimiento dentro de la cancha. Durante el Mundial evitó pronunciarse sobre su futuro en el ámbito de clubes, en respeto al contrato vigente con el Bologna, y mantuvo el nivel que lo llevó a afianzarse en la zaga central del cuadro italiano.
De materializarse, el fichaje representaría un beneficio económico no solo para el Bologna, dueño de los derechos deportivos del jugador, sino también para los clubes por los que pasó anteriormente. En el futbol europeo es habitual que las operaciones incluyan cláusulas de plusvalía o mecanismo de solidaridad —previsto en la normativa FIFA— que reservan a los equipos formadores un porcentaje de futuras transferencias, por lo que el Deportivo Cali y el Genk podrían percibir una parte de la operación.
El precedente inmediato en el mismo destino es el de Juan Guillermo Cuadrado, quien defendió la camiseta de la Juventus durante casi una década tras su etapa en el Chelsea, en uno de los pasos más prolongados de un futbolista colombiano por un grande italiano. El fichaje de Lucumí se sumaría a la presencia sostenida de jugadores colombianos en las principales ligas de Europa en años recientes, tras la proyección internacional que ha tenido la Selección Colombia.
El defensor forma parte del proceso que dirige el técnico argentino Néstor Lorenzo al mando de la Selección Colombia. Según los reportes, sería tenido en cuenta para los partidos amistosos programados en septiembre de 2026 en Estados Unidos, fecha en la que el combinado nacional continuará su preparación.
La confirmación oficial del fichaje quedaría sujeta a los plazos que manejen el Bologna y la Juventus para el cierre del acuerdo. El mercado de fichajes europeo, que en la mayoría de las ligas del continente cierra a comienzos de septiembre según el calendario de cada federación, entra en sus semanas decisivas, periodo en el que suelen concretarse las operaciones que llevan meses de negociación.
