El reporte inicial indica que el joven presentó heridas por proyectil de arma de fuego, sin que hasta el momento se haya precisado el número de impactos ni la gravedad de las lesiones. La decisión de la víctima de buscar auxilio médico por cuenta propia, en lugar de esperar una ambulancia, es un patrón recurrente en agresiones armadas registradas en la capital, donde el tiempo de respuesta suele resultar determinante para la sobrevivencia del herido.
Tras el ataque, quienes lo perpetraron huyeron con dirección a la avenida Circunvalación, una de las vialidades que bordea el perímetro del Centro Histórico y conecta con distintas rutas de salida hacia el oriente y el norte de la demarcación. Elementos de la SSC iniciaron el análisis de las cámaras de videovigilancia que cubren la zona, con el objetivo de identificar a los responsables y reconstruir la ruta de escape.
El agente del Ministerio Público adscrito a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México fue notificado de los hechos e inició la carpeta de investigación correspondiente, en apego al Código Nacional de Procedimientos Penales, para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar el móvil. De las diligencias periciales y de la evolución de las lesiones dependerá que el caso se integre como tentativa de homicidio o bajo otra clasificación penal, y con ello el tipo de medidas cautelares que en su caso se soliciten una vez identificados los responsables.
La zona donde ocurrió el ataque se ubica a pocas cuadras de inmuebles históricos y comerciales del primer cuadro de la ciudad, un área de alta afluencia peatonal y turística que concentra un intenso movimiento de comercio, tanto formal como informal. La coexistencia de estas actividades ha sido, en años recientes, motivo de tensión y de hechos violentos vinculados a disputas por el control del espacio para la venta ambulante, aunque hasta el momento no se ha establecido un móvil para esta agresión en particular.
Una demarcación con alta incidencia delictiva
La alcaldía Cuauhtémoc, que incluye el Centro Histórico, ha figurado de manera constante entre las demarcaciones con mayor incidencia de delitos de alto impacto en la Ciudad de México, de acuerdo con los reportes estadísticos que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) publica de forma mensual. Homicidios dolosos, lesiones por arma de fuego y robo con violencia figuran entre los delitos que con mayor frecuencia se concentran en el perímetro que rodea la Plaza de la Constitución y sus calles aledañas.
El gobierno de la Ciudad de México ha sostenido en distintas ocasiones que la estrategia de seguridad implementada desde 2019, basada en la coordinación entre la SSC, la Fiscalía capitalina y el Gabinete de Seguridad federal, ha permitido una reducción sostenida de los homicidios dolosos en la capital, argumento que la jefatura de gobierno suele acompañar con cifras comparativas respecto a años anteriores. Organizaciones civiles y especialistas en seguridad urbana han señalado, en cambio, que persisten zonas de la ciudad —entre ellas el primer cuadro— donde la percepción de inseguridad entre comerciantes y residentes no ha disminuido al mismo ritmo que las estadísticas oficiales.
El uso de armas de fuego en agresiones directas contra jóvenes es uno de los fenómenos que distintas instancias académicas y de derechos humanos han documentado como parte de un patrón más amplio de violencia armada en zonas urbanas del país, sin que ello permita, por sí solo, establecer una causa específica para el caso registrado este sábado en el Centro Histórico.
El primer cuadro capitalino no es ajeno a episodios de violencia con impacto público. En septiembre de 2019, un enfrentamiento a balazos en la Plaza Garibaldi, en la misma alcaldía Cuauhtémoc, dejó varias personas muertas y evidenció la disputa de grupos por el control de actividades en esa zona turística, un antecedente que las autoridades capitalinas invocaron entonces para reforzar el despliegue policial en el corredor turístico del Centro.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana no ha emitido hasta el momento un comunicado con mayores detalles sobre el estado de salud del joven ni sobre los avances en la identificación de los responsables. Tampoco se ha precisado si existen testigos adicionales o si las cámaras revisadas hasta ahora han arrojado imágenes útiles para las autoridades. El Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, constituye uno de los principales polos turísticos y comerciales del país.
Por lo pronto, la principal vía de investigación son las cámaras de videovigilancia, cuyo análisis podría tardar días dependiendo de la calidad de las imágenes y del número de tomas que deban revisarse en el trayecto que va del Callejón de Girón hasta la avenida Circunvalación. Las autoridades no han descartado solicitar la colaboración de comerciantes y vecinos de la zona que pudieran aportar testimonios adicionales sobre lo ocurrido, mientras la Fiscalía capitalina define en los próximos días la clasificación penal del caso.