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La informalidad laboral sube a 55.1% y afecta a 20 estados del país

El Inegi reportó que 33.1 millones de personas trabajan en la informalidad; Durango, Sinaloa y Zacatecas registraron los mayores incrementos anuales.

Por Redacción de El Hemiciclo·
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La tasa de informalidad laboral en México se ubicó en 55.1% durante el segundo trimestre de 2026, un aumento de 0.3 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025, equivalente a 495,000 ocupados adicionales en la economía informal, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El dato del Inegi apunta a una condición estructural del mercado laboral mexicano: pese al crecimiento del empleo formal registrado ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en años recientes, la proporción de trabajadores sin acceso a seguridad social se mantiene por encima de la mitad de la población ocupada del país. La informalidad concentra a personas que trabajan pero quedan al margen del sistema contributivo de pensiones, salud y vivienda.

Durango presentó el mayor incremento en su tasa de informalidad laboral, con un salto de 4.32 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2025. Le siguieron Sinaloa, con un aumento de 2.45 puntos; Zacatecas, con 2.40; Morelos, con 2.33, y Baja California Sur, con 2.25 puntos porcentuales adicionales en apenas doce meses.

En cuanto a la proporción absoluta —no al incremento—, los estados con los niveles más altos de informalidad laboral fueron Oaxaca, con 80.1% de sus ocupados en esa condición; Guerrero, con 77.6%, y Chiapas, con 76.9 por ciento. En el extremo opuesto, las entidades con los niveles más bajos fueron Nuevo León, con 34.8%; Chihuahua, con 35.1%; Coahuila, con 35.5%, y Baja California, con 36.2 por ciento, estados con fuerte presencia de industria manufacturera y de exportación, sectores que tradicionalmente registran mayores tasas de formalización ante el IMSS.

La Ciudad de México reportó una población ocupada de 4.87 millones de personas, de las cuales 45.30% trabaja en condiciones de informalidad, un incremento de 1.19 puntos porcentuales frente al mismo trimestre del año anterior. Aunque la capital se mantiene por debajo del promedio nacional de 55.1%, la cifra representa un cambio de tendencia en una entidad que históricamente ha figurado entre las de menor informalidad relativa del país.

La Ciudad de México también encabeza la tasa de desocupación más alta del país, con 4.2% de la población económicamente activa, seguida de Tabasco, con 4.0%, y Coahuila, con 3.7 por ciento. La desocupación abierta y la informalidad son indicadores distintos pero relacionados: mientras el primero mide a quienes buscan empleo sin encontrarlo, el segundo capta a quienes sí trabajan pero fuera del marco de la seguridad social.

Uno de los indicadores más reveladores del reporte es la tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), que mide a quienes laboran en jornadas reducidas por falta de demanda de mercado o en jornadas extensas con ingresos insuficientes. Este indicador saltó de 28.60% en el segundo trimestre de 2025 a 33.58% en el mismo periodo de 2026, un incremento de casi cinco puntos porcentuales en un año, superior en magnitud al propio avance de la informalidad general.

La lectura empresarial: comercio ilegal y ambulantaje

Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX), señaló que la informalidad laboral será abordada como tema prioritario en los foros regionales que organiza el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el próximo de ellos en Querétaro. Según el dirigente, el comercio, la industria, el sector agropecuario, la banca y las aseguradoras resultan perjudicados por el avance de la informalidad, por lo que urgió a frenar la tendencia y, después, revertirla.

Gutiérrez vinculó el problema con el comercio de productos de origen chino que, dijo, opera al margen de la formalidad fiscal en la capital. "El combate a los productos chinos no es una necedad de la Cámara, sino un llamado de atención porque eso no genera valor para la ciudad, ni para el país", declaró. De acuerdo con su planteamiento, el comercio en el Centro Histórico estaría distorsionado por comerciantes extranjeros que ofrecen rentas en efectivo por encima del precio de mercado, con pagos anticipados de hasta dos años, lo que desplazaría a negocios mexicanos establecidos e incrementaría la economía ilegal en la zona.

El dirigente también aludió al crecimiento del comercio ambulante. "También ha crecido el ambulantaje; la gran mayoría son mexicanos que están trabajando y queriendo llevar unos centavos a su casa, pero tienen líderes arriba que los explotan", afirmó, al tiempo que cuestionó la falta de acción de las autoridades frente al fenómeno. La regulación del comercio en vía pública corresponde en buena medida a las autoridades locales, por lo que la fiscalización recae en gobiernos de la Ciudad de México y sus alcaldías, competentes en materia de uso del espacio público.

Un problema estructural con costo fiscal

La informalidad laboral ha sido un desafío persistente en la economía mexicana. Distintas administraciones federales han impulsado esquemas de formalización y simplificación fiscal para pequeños contribuyentes, sin que la proporción de trabajadores informales haya bajado de forma sostenida por debajo del 55% de la población ocupada a nivel nacional. El fenómeno tiene consecuencias directas sobre las finanzas públicas y el sistema de pensiones: quienes trabajan en la informalidad no cotizan al IMSS ni al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), lo que reduce la base contributiva de la seguridad social.

La discusión sobre la informalidad tiene antecedentes de política pública en el país. En 2013, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, la reforma hacendaria sustituyó el antiguo Régimen de Pequeños Contribuyentes por el Régimen de Incorporación Fiscal, con el objetivo declarado de incorporar a la formalidad a millones de trabajadores por cuenta propia mediante beneficios fiscales decrecientes. Pese a esos esfuerzos sucesivos, la tasa de informalidad se ha mantenido en niveles superiores al promedio de las principales economías de América Latina.

El Inegi tiene previsto publicar los resultados de la ENOE correspondientes al tercer trimestre de 2026 en los primeros días de noviembre, lo que permitirá determinar si el repunte de la informalidad registrado en la primera mitad del año se consolida como tendencia o corresponde a una variación estacional vinculada a sectores como el turismo y el comercio minorista. El próximo foro regional del CCE en Querétaro será, según anticipó la Canaco CDMX, el espacio en que el sector privado presente sus planteamientos sobre la materia.

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