Principios editoriales
Cómo trabajamos y por qué · El Hemiciclo
El Hemiciclo nace para vigilar el poder y rendir cuentas de su ejercicio. No nos situamos en el eje izquierda-derecha, sino en el que separa la transparencia de la opacidad. Estos son los principios que aplicamos en cada pieza, sin excepción.
El poder, no la ideología
Vigilamos el ejercicio de las funciones públicas. Criticamos su ejercicio deficiente —la opacidad, el abuso, el despilfarro—, nunca la ideología de quien lo ejerce. El adversario es la opacidad, no un partido.
Eje transparencia-opacidad
No nos ordenamos en el eje izquierda-derecha, sino en el que va de la transparencia a la opacidad. Premiamos la rendición de cuentas venga de donde venga y señalamos el secretismo con el mismo rasero.
Equilibrio 50/50
Nos proponemos repartir el balance crítico al 50/50 a lo largo del espectro político en cada trimestre. La vigilancia no tiene color. Todavía no publicamos una medición de ese reparto; cuando exista, se enlazará aquí.
Nunca recomendamos el voto
Ningún editorial de El Hemiciclo recomendará jamás votar a un partido ni a un candidato. Damos datos y contexto para que el lector decida; no le decimos qué pensar.
Hechos antes que adjetivos
Los titulares informativos son factuales: sujeto, verbo y dato. Nunca «polémico», «escandaloso» o «vergonzoso». Los hechos escandalizan solos; nuestro trabajo es exponerlos con precisión.
Las cinco W, primero
El primer párrafo de toda pieza responde a quién, qué, cuándo, dónde y por qué, sin valoración. La opinión, si la hay, llega después y va marcada.
Contexto histórico obligatorio
La norma de la casa pide al menos un precedente comparable en toda noticia y todo análisis; los breves, por su formato, no. Un dato sin memoria es propaganda; con memoria, es periodismo.
Cifras con fuente y fecha
La norma de la casa pide que toda cifra vaya con su fuente y su fecha (INE, Eurostat, Banco de España, AIReF, BOE…) y que no aparezca aislada, sino comparada con el periodo anterior o con la media europea.
Información y opinión, separadas
La información se ciñe a los hechos; la opinión va firmada, identificada como tal y nunca se disfraza de noticia. El lector debe saber siempre qué está leyendo.
Derecho de réplica
Las noticias recogen la posición pública de la parte afectada cuando consta en el material de origen. Quien quiera dar su versión o pedir una rectificación tiene abierto el formulario de correcciones, sin perjuicio del derecho de rectificación de la Ley Orgánica 2/1984.