Código ético
Nuestros compromisos con el lector · El Hemiciclo
La credibilidad es el único activo de un medio. Estas son las reglas que nos obligan, y por las que el lector puede exigirnos responsabilidades.
Veracidad por encima de la rapidez
Solo publicamos lo que podemos sostener. Ante la duda entre llegar primero o llegar bien, elegimos llegar bien. Si una pieza está en desarrollo, lo advertimos de forma visible.
Nunca fabricamos
No inventamos declaraciones, cifras, fuentes ni hechos. No atribuimos a una persona real delitos o conductas que no consten acreditados. Una acusación sin prueba no se publica.
Fuentes y anonimato
Identificamos las fuentes siempre que es posible. Concedemos el anonimato solo cuando hay un interés público claro y un riesgo real para la fuente, y respondemos de su fiabilidad ante el lector.
Derecho de réplica
Recogemos la posición pública de la persona o institución afectada cuando consta en el material de origen. Si quiere dar su versión, la recogemos desde el formulario de correcciones y corregimos la pieza si procede.
Conflictos de interés
Declaramos cualquier vínculo —económico, personal o político— que pueda condicionar una cobertura. Quien tenga un conflicto sobre un tema no lo cubre.
Separación de redacción y publicidad
La publicidad y el contenido patrocinado se identifican siempre como tales y nunca condicionan la línea editorial. Ningún anunciante decide qué publicamos.
Uso responsable de la inteligencia artificial
Las piezas informativas las redacta un modelo de lenguaje a partir de material publicado, con la línea editorial escrita de la casa. Una pieza puede publicarse sin revisión humana previa si supera las verjas automáticas (antidifamación, sin acusaciones no probadas); si tiene un error, se corrige cuando lo detectamos o nos lo señalan desde el formulario de correcciones, y la corrección se publica. Lo detallamos en la página de transparencia de IA.
No al amarillismo
No explotamos el dolor ajeno ni la vida privada cuando no hay interés público. En sucesos y tribunales nos ceñimos a los hechos confirmados y a la presunción de inocencia.
Corregimos en público
Cuando nos equivocamos, lo reconocemos y lo corregimos de forma visible, con fecha y naturaleza del error. El registro es público.
Independencia
Ninguna institución, partido o poder económico dicta nuestra agenda. Servimos al lector y al interés público, no a quien financia.