"¿Qué tanta ansia siento (por ganar)? Yo creo que ninguna", dijo Márquez en rueda de prensa, despejando cualquier lectura de urgencia sobre su arranque sin triunfos al mando del Tri. El entrenador detalló enseguida las áreas que espera corregir frente al combinado estadounidense.
"Mejoras defensivas y ofensivas, quizás generar más llegadas y ser más decisivos en el área rival", afirmó Rafael Márquez, seleccionador de México.
La frase resume el diagnóstico de los dos primeros ensayos de su ciclo, en los que el Tri rescató sendos empates sin cerrar los partidos en el área rival. Márquez insistió en que su proceso apenas comienza: aún es "muy poco tiempo" para esperar ver plasmado su estilo de juego, señaló, en referencia a los ajustes que todavía implementa con un plantel que combina veteranía y juventud.
El técnico calificó a Estados Unidos como "una selección muy competitiva" y adelantó que buscará sostener "el mismo nivel" exhibido ante Colombia y Perú, además de la "mentalidad que queremos inculcar, sea quien sea el rival". El historial entre ambas selecciones ha marcado la rivalidad regional durante décadas: México cayó 0-2 ante Estados Unidos en la final de la Copa Oro de 2007, uno de los reveses que dieron forma al duelo más disputado de la Concacaf.
Sobre su contraparte en la banca estadounidense, el argentino Mauricio Pochettino, Márquez fue explícito: "Tenemos una admiración mutua", afirmó, y recordó que durante su etapa de preparación como director técnico visitó al entrenador argentino en Inglaterra, cuando dirigía al Tottenham Hotspur.
En cuanto a la alineación, Márquez explicó que, a diferencia del encuentro ante Perú —donde presentó un once alternativo con elementos jóvenes—, no considera necesario arrancar con esos perfiles ante un rival del calibre de Estados Unidos, aunque no lo descartó durante el desarrollo del partido: "no tendría ningún problema en hacerlo", apuntó.
El estratega también se refirió a la situación física del juvenil Gilberto Mora, quien se resintió de una molestia en el tobillo derecho durante los entrenamientos de la semana. Márquez aseguró que el jugador es elegible para el compromiso contra Estados Unidos, aunque no precisó si formará parte del once inicial.
El amistoso llega en plena renovación del Tri, que busca consolidar una identidad de juego. En paralelo, el futbol mexicano discute temas estructurales, como la postura de Emilio Azcárraga sobre el ascenso y descenso. El tercer ensayo de Márquez se juega este sábado en el estadio State Farm de Glendale.