El reporte de la Segiagua detalla que, para hacer frente a la contingencia, se desplegaron 136 elementos entre personal operativo, ingenieros, técnicos y cuadrillas especializadas en atención al drenaje. A ese contingente humano se sumaron 56 equipos de maquinaria destinados a labores de desazolve, bombeo y retiro de agua en las zonas con mayor acumulación.
Uno de los puntos que concentró mayor atención fue Insurgentes Sur, a la altura de la colonia Copilco Universidad, en la alcaldía Coyoacán, donde la dependencia trasladó una unidad hidroneumática para realizar trabajos de desazolve y bombeo del agua acumulada sobre la vialidad, una de las más transitadas del sur de la capital. El operativo contó, de acuerdo con el reporte, con 19 vehículos hidroneumáticos, siete unidades de Bombeo de Emergencia y 11 equipos Hércules, además de pipas de agua tratada, grúas, cajas secas, vehículos pick up y sedanes destinados al traslado de personal y materiales.
Las estaciones pluviométricas de la red de monitoreo capitalina registraron los volúmenes más altos de precipitación en la zona poniente y sur de la ciudad. La estación Zarco reportó 31.25 milímetros; Desierto de los Leones, 25.75; Río Magdalena, en Cuajimalpa, y El Molino, en Magdalena Contreras, coincidieron en 22.25 milímetros cada una; Huyatla registró 20.5, y Lumbrera 5 SEM PRO, 21.75 milímetros.
La distribución de los registros, con mayor incidencia en las alcaldías poniente y sur, explica en buena medida la concentración de encharcamientos reportados en Álvaro Obregón, Coyoacán y Tlalpan, zonas donde la pendiente natural del terreno favorece la acumulación de escurrimientos hacia las vialidades principales.
Un drenaje diseñado para otra ciudad
Las lluvias de fuerte intensidad durante la temporada estival no son un fenómeno inédito para la infraestructura hidráulica de la capital. La Ciudad de México arrastra desde hace décadas un déficit estructural en su sistema de drenaje profundo, diseñado originalmente para una ciudad con menor densidad poblacional y una superficie de captación pluvial distinta a la actual, lo que obliga cada temporada de lluvias a un despliegue de contingencia similar al reportado este fin de semana.
La Segiagua, dependencia que asumió las funciones del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) tras la reestructuración administrativa del gobierno capitalino, es la responsable de coordinar tanto el mantenimiento preventivo del drenaje como la respuesta inmediata ante encharcamientos durante la temporada de lluvias, que en el Valle de México se extiende habitualmente de mayo a octubre.
El precedente más citado de la vulnerabilidad hídrica del Valle de México se remonta a la gran inundación de 1951, cuando el desbordamiento del sistema de desagüe motivó la construcción de obras hidráulicas de mayor calado en las décadas siguientes, entre ellas el Sistema de Drenaje Profundo inaugurado en 1975. Esa infraestructura, junto con el Túnel Emisor Oriente sumado más recientemente, constituye la columna vertebral del desalojo pluvial de la metrópoli, sometida cada verano a la presión de tormentas concentradas.
El operativo se enmarca en el protocolo estacional que cada año activan tanto la Segiagua como la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil capitalina ante la llegada de frentes de lluvia intensa. Ese protocolo contempla el monitoreo de los niveles de presas y ríos que cruzan la ciudad, así como la coordinación con las 16 alcaldías para la atención de reportes ciudadanos.
De cara a las próximas semanas, que corresponden al periodo de mayor intensidad de lluvias en el centro del país según los patrones históricos del Servicio Meteorológico Nacional, se prevé que la Segiagua mantenga activo el operativo de monitoreo y respuesta rápida, particularmente en las alcaldías que concentraron los mayores registros pluviométricos durante este fin de semana.