El cambio de figura jurídica no es un mero trámite administrativo. Bajo la Ley de Instituciones de Crédito, una Sofipo opera con un régimen de captación y de operaciones acotado, mientras que un banco múltiple puede ofrecer el catálogo completo de servicios financieros: crédito hipotecario, crédito de nómina, portabilidad de cuentas de nómina y otros productos hoy fuera del alcance de Nu. La compañía señaló que esas funciones estarán disponibles solo cuando decida habilitarlas, sin que exista todavía un calendario público. "Con nuestra reciente autorización para operar como institución de banca múltiple, mantenemos firme nuestra propuesta de valor: una tarjeta de crédito sin anualidad ni comisiones", indicó la firma.
La pregunta más repetida entre los usuarios es si el cambio de licencia afectará los rendimientos de las Cajitas, el producto de ahorro que popularizó a Nu entre quienes buscan alternativas a las cuentas tradicionales de la banca comercial. La empresa informó que los rendimientos se mantienen sin variación desde mayo de 2026: 6.50% anual para la Cuenta Nu de Débito y, en las Cajitas con ahorro a plazo, 6.55% para el retiro a 7 días, 6.60% para 28 días, 6.70% para 90 días y 6.80% para 180 días.
La compañía subrayó que cualquier ajuste futuro a esas tasas se realizaría "bajo un criterio de estricta prudencia, evaluando de forma constante las condiciones macroeconómicas y los movimientos en el contexto financiero de México". La cautela no es casual: los rendimientos de estos productos están vinculados a la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE) y, en última instancia, a la tasa objetivo que fija Banxico, de modo que cualquier recorte o incremento en la política monetaria puede trasladarse, con cierto rezago, a lo que reciben los ahorradores.
Del régimen de Sofipo al seguro del IPAB
Uno de los cambios más relevantes, aunque menos visible en el día a día, atañe a la protección del dinero depositado. Como Sofipo, Nu operaba bajo un esquema de protección al ahorro distinto al de la banca múltiple. Al convertirse en banco, sus cuentas quedan cubiertas por el seguro de depósitos que administra el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), el mismo mecanismo que ampara los recursos de los clientes de instituciones como BBVA México, Santander México o Banorte, hasta el límite que marca la ley para la banca múltiple. La firma destacó "el beneficio inmediato de la máxima protección al ahorro que otorga el seguro del IPAB".
La migración de Nu se inscribe en una tendencia que ha cobrado fuerza en los últimos años: la de las fintech que buscan escalar su negocio obteniendo licencia de banca múltiple para ampliar su oferta y competir de forma más directa con los bancos tradicionales. La CNBV ha mantenido una política de apertura regulada hacia estos jugadores, dentro del marco que estableció en 2018 la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, conocida como Ley Fintech, aunque el salto a banco múltiple sigue un proceso distinto y más exigente en materia de capitalización y gobierno corporativo.
El precedente más cercano lo integran instituciones que nacieron como Sofipo o como sociedad financiera de objeto múltiple (Sofom) y que con el tiempo buscaron convertirse en bancos para ampliar su capacidad de captación y crédito. Ninguna había completado ese tránsito viniendo directamente de una Sofipo hasta el caso de Nu, la primera en lograrlo. El antecedente ilustra que el crecimiento del sector, impulsado por la bancarización digital de la última década, ha llegado a un punto en el que algunos de estos jugadores persiguen las mismas licencias que los bancos a los que originalmente pretendían disputar el mercado.
Nu de México forma parte del grupo brasileño Nu Holdings, que cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York y ha construido su base de clientes en América Latina —Brasil, México y Colombia— a partir de un modelo de banca digital sin sucursales físicas, con la tarjeta de crédito sin anualidad como principal gancho comercial. La compañía insistió en que ese modelo, centrado en la ausencia de comisiones y en tasas de rendimiento competitivas para el ahorro, se mantendrá como su propuesta de valor tras el cambio de licencia.
La autorización llega en un momento en el que la inclusión financiera sigue siendo prioritaria en la agenda económica del país. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), que levanta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ha documentado que una parte significativa de la población adulta carecía de una cuenta bancaria formal, y las fintech se han perfilado como un vehículo para cerrar esa brecha, en particular entre la población joven y en zonas con presencia limitada de sucursales tradicionales.
Para la banca establecida, la llegada de un competidor con licencia de banca múltiple y una base de clientes consolidada representa un desafío adicional en un mercado donde la disputa por el ahorro de los usuarios se ha intensificado. La Asociación de Bancos de México (ABM) no se ha pronunciado públicamente sobre la autorización otorgada a Nu, aunque el organismo ha defendido que todas las instituciones que operan bajo licencia de banca múltiple deben sujetarse a los mismos requisitos de capitalización, liquidez y supervisión que marca la CNBV.
De cara a los próximos meses, el foco estará en dos frentes. Por un lado, si Nu efectivamente amplía su catálogo de productos —crédito hipotecario, crédito de nómina, portabilidad— y en qué plazos, algo que la propia empresa condicionó a la habilitación posterior de cada servicio. Por otro, si el cambio de licencia se traduce en algún ajuste a mediano plazo en los rendimientos ofrecidos a los ahorradores, en particular si Banxico modifica su tasa de referencia en sus próximas decisiones de política monetaria. La CNBV deberá reportar en sus siguientes informes de supervisión cómo se integra el nuevo banco 54 al conjunto del sistema financiero y qué indicadores de solvencia y cartera presenta en sus primeros trimestres de operación bajo el nuevo régimen.