La mandataria estatal defendió que la experiencia acumulada ha llevado a priorizar la contención del sargazo en altamar, antes de que alcance las playas. "Durante nuestro gobierno hemos invertido más de 770 millones de pesos a la atención integral del fenómeno y la experiencia nos ha enseñado que la mejor manera de atenderlo es interceptarlo en el mar antes de que llegue a nuestras costas", señaló ante la presidenta, en referencia al giro operativo de la estrategia estatal frente a un fenómeno que golpea de manera directa a la industria turística, uno de los principales motores económicos de Quintana Roo.
Lezama recordó que la reciente visita de Sheinbaum al estado permitió constatar en territorio la magnitud del problema, así como escuchar directamente a empresarios, trabajadores del sector turístico y autoridades locales sobre los efectos económicos y ambientales del arribo masivo de la macroalga.
Como parte del fortalecimiento de capacidades, la gobernadora destacó la operación del Centro Estatal de Monitoreo Ambiental, que calificó como único en América Latina. El centro utiliza imágenes de diez satélites de la Agencia Espacial Europea para vigilar más de 140 playas del litoral quintanarroense y emitir pronósticos diarios sobre la intensidad y ubicación del arribo del sargazo.
Ese sistema, explicó Lezama, permite operar bajo una lógica de semáforo que distingue zonas y momentos de mayor afectación, ya que el fenómeno "no está en todas las playas ni todos los días". La diferenciación geográfica y temporal resulta clave para orientar el despliegue de embarcaciones de contención y personal de recolección hacia los tramos costeros con pronóstico de arribo más alto, optimizando los recursos disponibles.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, ofreció el contexto científico del fenómeno al señalar que el origen del arribo masivo se remonta a la ruptura del llamado Mar de los Sargazos en 2011, un episodio que modificó las corrientes oceánicas del Atlántico y favoreció el desplazamiento de grandes extensiones de la macroalga hacia las costas caribeñas.
Bárcena calificó a 2026 como un año "realmente difícil y atípico" por la intensidad con que se ha presentado el fenómeno, lo que a su juicio hace indispensable robustecer la cooperación internacional para atender un problema que, subrayó, rebasa las fronteras nacionales y afecta tanto al medio ambiente como a una de las principales actividades económicas del país: el turismo.
Cita internacional en Cancún
Como parte de esa apuesta por la cooperación regional, Lezama informó que Cancún será sede, los próximos 1 y 2 de octubre, del encuentro internacional Global Gateway sobre Sargazo, organizado con el respaldo de la Unión Europea. El foro reunirá a países del Caribe con el objetivo de intercambiar experiencias y fortalecer mecanismos de cooperación frente a un fenómeno que ha ido en aumento en toda la cuenca caribeña.
Bárcena adelantó que al encuentro asistirán representantes de República Dominicana, Barbados y otros países caribeños, además de delegaciones de Brasil y Japón. Sobre este último, la funcionaria señaló que existe interés de colaboración mediante embarcaciones especializadas para la recolección de sargazo, tecnología que podría complementar los esfuerzos que despliega Quintana Roo en sus costas.
La secretaria indicó que México busca consolidar, a partir de ese encuentro, una estrategia regional que permita compartir capacidades de monitoreo, contención y aprovechamiento de la macroalga, en un esquema que reconoce que el sargazo afecta a varios países de la región y no solo a México.
El modelo de economía circular al que se refirió el gobierno estatal contempla el aprovechamiento del sargazo recolectado para fines distintos a su simple disposición final, aunque el anuncio de este jueves no detalló montos específicos destinados a esa fase del proceso ni los usos concretos que se dan actualmente a la macroalga procesada en el estado.
El fenómeno se ha convertido en un desafío recurrente para las autoridades turísticas y ambientales de Quintana Roo desde mediados de la década pasada, cuando comenzaron a registrarse arribos masivos que afectaron la imagen de destinos como Cancún y la Riviera Maya ante el mercado internacional, lo que motivó la creación de programas específicos de contención y limpieza costera en los años siguientes.
La coordinación entre los tres órdenes de gobierno, mencionada como eje de la estrategia, se enmarca en las atribuciones ambientales que corresponden tanto a la federación como a los estados costeros conforme a la legislación general de equilibrio ecológico, en un ámbito donde las competencias se comparten entre la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales federal y las autoridades estatales y municipales de las zonas afectadas.
De cara a los próximos meses, la atención estará puesta en los resultados del monitoreo satelital durante la temporada alta de arribo y en los acuerdos que puedan derivarse del encuentro de octubre en Cancún, que el gobierno de Quintana Roo presenta como un paso hacia una respuesta regional más articulada frente a un fenómeno que, según reconocieron las propias autoridades, ha mostrado una intensidad inusual durante 2026.