De acuerdo con la versión oficial de la SRE, Velasco Álvarez planteó dar continuidad al Mecanismo de Consultas Políticas entre las cancillerías de ambos países, un esquema de diálogo diplomático orientado a establecer una ruta de trabajo conjunta para los próximos años. El canciller mexicano señaló que México se relaciona con el mundo a través de la confianza y que busca cooperación, diálogo y entendimiento con todas las naciones. En su intervención sostuvo, según el comunicado, que la nación mexicana es amiga de todo el mundo.
En el encuentro se abordaron ejes concretos de cooperación: salud, educación, ciencia, innovación, medio ambiente y desarrollo rural. Según el comunicado, ambas partes coincidieron en desarrollar programas específicos en estas áreas, con énfasis en las becas y los intercambios académicos como mecanismos de beneficio mutuo entre los dos pueblos, a los que la cancillería describió como pilares históricos de la relación.
Una sola China, principio invariable desde 1971
El canciller recordó que México votó en 1971 a favor de la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU, que reconoció a la República Popular China como único representante legítimo de China ante Naciones Unidas, y subrayó que desde entonces el país mantiene su adhesión al principio de una sola China. Esa postura ha sido constante en la política exterior mexicana a lo largo de las últimas décadas, con independencia del partido en el gobierno. La relación bilateral se estableció formalmente en 1972, apenas un año después de aquella votación.
Wang Yi y Velasco Álvarez coincidieron, de acuerdo con la SRE, en que ambos países comparten principios de política exterior como el respeto a la soberanía, la igualdad entre los Estados y la no intervención en asuntos internos. Estos ejes enlazan con la tradición diplomática mexicana consagrada en la doctrina Estrada, formulada en 1930 por el entonces secretario de Relaciones Exteriores Genaro Estrada, que hace de la no intervención un eje de la conducta internacional del país.
En el ámbito multilateral, el canciller destacó que México y China sostienen un diálogo cada vez más activo, con interlocución al más alto nivel tanto en el G20 como en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Se reconoció el papel de China como anfitriona de la Cumbre de Líderes de APEC, prevista para noviembre en la ciudad de Shenzhen, foro al que México pertenece desde su ingreso en 1993.
La relación cultural también formó parte de la agenda. Según el comunicado, Velasco Álvarez mencionó la exposición "On Top of the World Tree: Ancient Civilizations of the Americas", montada en el Museo de Shanghái, que reúne cerca de 3,000 piezas arqueológicas y artísticas mexicanas y que, desde su apertura el 8 de julio pasado, ha recibido más de 200,000 visitantes, de acuerdo con la cifra reportada por la propia cancillería.
La delegación mexicana estuvo integrada, además del canciller, por Jesús Seade Juri, embajador de México en China; Efraín Guadarrama Pérez, jefe de la Unidad de Proyección para la Diplomacia Política Exterior y Organización Interinstitucional de la SRE, y Sergio Kwiatek, encargado de Asuntos Políticos de la embajada mexicana en Beijing.
Por parte china participaron Cai Wei, ministro asistente de Relaciones Exteriores; el embajador Zhang Run, director general para América Latina y el Caribe, y Sun Yi, director general adjunto para la misma región. La composición de la contraparte refleja el lugar que Beijing otorga a la relación con México dentro de su estrategia hacia América Latina y el Caribe.
El vínculo económico ha crecido de forma sostenida desde el establecimiento de relaciones diplomáticas: China figura entre los principales socios comerciales de México, si bien la balanza ha sido históricamente deficitaria para el país latinoamericano. El comunicado de esta reunión no precisa si ese desequilibrio comercial fue abordado en el encuentro. Sucesivas administraciones —priistas, panistas y, en el sexenio actual, morenista— han mantenido hacia Beijing una línea de continuidad diplomática, procurando conciliar la relación económica con Estados Unidos y la cooperación con China en inversión, ciencia y tecnología.
El comunicado oficial no detalla si la reunión derivó en acuerdos firmados ni si se fijaron plazos concretos para los programas de cooperación mencionados en salud, educación y desarrollo rural. La SRE tampoco precisó si Velasco Álvarez sostendrá encuentros adicionales con otras autoridades chinas durante su estancia en Beijing.
De cara a los próximos meses, el hito más próximo en la agenda bilateral será la Cumbre de Líderes de APEC en Shenzhen, en noviembre, donde se espera que las delegaciones retomen los temas discutidos. El Mecanismo de Consultas Políticas entre cancillerías, cuya continuidad planteó el canciller mexicano, será el instrumento a través del cual se dé seguimiento a los compromisos anunciados.